Nueve personas, incluidos seis policías en servicio activo, fueron detenidas este jueves, 3 de julio, en un operativo contra el tráfico de armas. La Fiscalía los investiga por supuesta delincuencia organizada y venta de armas a grupos criminales.
La operación se ejecutó en Pichincha, Guayas, Imbabura y Cotopaxi. El caso fue denominado Depuración Azul. Según la investigación, varios de los agentes implicados trabajaban en el “rastrillo”, el lugar donde se almacena el armamento institucional.
El caso ha reavivado el debate sobre el desvío de armas oficiales hacia el crimen organizado. La venta ilegal de fusiles, incluso impresos en 3D, alcanza valores de hasta 4.000 dólares en el mercado negro, según alertas recientes de las autoridades.
Uno de los allanamientos ocurrió en el Departamento de Almacenamiento de la Dirección Nacional de Logística de la Policía. Las autoridades sospechan que desde allí se sustrajeron armas y municiones que luego fueron entregadas a bandas como Mafia 18 y los Freddy Krueger, ambas activas en Guayaquil.
La Fiscalía confirmó que entre los nueve detenidos hay tres civiles, supuestamente transportistas, que habrían entregado las armas a las estructuras delictivas. Durante el operativo se incautaron armas, municiones, celulares, computadoras y documentos.
La Policía Nacional emitió un comunicado tras el operativo. Confirmó que seis de los detenidos son miembros de la institución. “Este accionar se enmarca en la autodepuración institucional permanente dentro del Plan de Acción 2.0 Anticorrupción”, señaló la institución.
Según informó la Fiscalía, también estarían implicados varios transportistas que habrían entregado ese material a bandas criminales.




