Un macabro hallazgo estremeció este viernes al cantón Mocache, en la provincia de Los Ríos. Campesinos que transitaban por un maizal en el recinto Peñafiel encontraron cinco sacos que contenían restos humanos divididos en al menos quince partes. El contenido fue reportado de inmediato a la Policía Nacional.
Según información preliminar proporcionada por el coronel Jairo Barrera, jefe policial de Quevedo y Mocache, las víctimas fueron decapitadas y desmembradas antes de ser abandonadas en el sitio. Sobre los costales fue colocado un cartel con amenazas dirigidas a presuntos integrantes de una organización delictiva que opera en la zona, lo que refuerza la hipótesis de un crimen vinculado a disputas entre bandas criminales.
Los cuerpos aún no han sido identificados, aunque algunos fragmentos presentan tatuajes visibles. Las autoridades consideran que el sitio del hallazgo corresponde a una escena secundaria, lo que indicaría que los asesinatos ocurrieron en otro lugar y que los restos fueron trasladados hasta ese maizal con la intención de enviar un mensaje.
Posible conexión con masacre en El Empalme
Según las autoridades, el hallazgo podría estar relacionado con la reciente masacre ocurrida en El Empalme, cantón de la provincia de Guayas.
El pasado domingo, al menos 17 personas fueron asesinadas y 14 resultaron heridas cuando un grupo armado ingresó a una distribuidora de licores y abrió fuego con fusiles y armas cortas. Entre las víctimas se encontraba un menor de 15 años.
Ola de violencia no da tregua en Ecuador
El hallazgo en Mocache se suma a una serie de crímenes violentos que han sacudido al país en las últimas semanas. En General Villamil Playas, nueve personas fueron asesinadas dentro de un bar mientras jugaban billar. En Manta, decenas de homicidios han sido reportados recientemente, en un contexto marcado por la recaptura y posterior extradición a Estados Unidos del líder narcotraficante Adolfo Macías, alias “Fito”.
Las cifras oficiales revelan que entre enero y mayo de 2025 se registraron 4.051 homicidios a nivel nacional, lo que convierte a este periodo en el más sangriento en la historia reciente del país.
El país vive un momento crítico en materia de seguridad, donde el crimen organizado parece haber ampliado su capacidad de violencia y de intimidación, dejando escenas de terror en calles, barrios, y ahora también en zonas rurales. Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar posibles responsables.




