El Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) cesó de sus funciones a Erika M. Cuenca, cuñada de José Adolfo Macías Villamar, alias Fito, líder de Los Choneros. Ella trabajaba desde 2023 como coordinadora de Talento Humano en el Hospital General del IESS en Manta. El gerente del hospital también fue separado del cargo.
“Estamos trabajando muy de la mano con el Gobierno Nacional, con Fiscalía, con las personas encargadas de procesos de investigación para que señalen para que una vez que nosotros tenemos sospechas (…) por ejemplo, ante las alertas que existieron, recién el día de ayer se desvinculó la cuñada de “Fito” que estaba en Manta. Era la coordinadora de Talento Humano, ella decidía quién entraba y quién no al hospital (…) no podemos regalar el Hospital de Manta a una banda delincuencial”, dijo Edgar Lama, presidente del Consejo Directivo del IESS, en una entrevista para el programa “Vera A Su Manera”.
La decisión ocurrió tras una publicación digital que vinculó a la funcionaria con operaciones ilegales. Según la información difundida en redes sociales, Fito buscaba controlar contratos del hospital, en especial los de seguridad y limpieza. También habría usado la institución como centro de atención médica para su círculo cercano.
La mujer ya trabajó en otras entidades públicas de Manta y en el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda. Su cargo en el hospital era de libre nombramiento, por lo que fue removida mediante memorando. El IESS confirmó que hay investigaciones en curso por posibles actos de corrupción.
El caso se suma al de Yandry Macías Villamar, hermano del narcotraficante, detenido en junio por presunto lavado de activos. Según el ministro del Interior, John Reimberg, Yandry dirigía de facto la empresa municipal de movilidad de Manta para facilitar operaciones de la banda.
También figuraba Cristian Mendoza, parte del equipo de seguridad de Fito, quien trabajaba en esa empresa. Su presencia ayudó a ubicar al cabecilla en un búnker en Montecristi, donde fue recapturado el 25 de junio.
Además, la Fiscalía investiga a Mariela Peñarrieta, esposa de Fito, por contratos con el Estado, y a Verónica Briones, su pareja, por transferencias a funcionarios públicos.
Fito huyó de la cárcel en 2023, lo que desató motines y ataques violentos. Su fuga motivó al presidente Daniel Noboa a declarar un “conflicto armado interno”. Fue recapturado y extraditado a EE. UU., donde enfrenta siete cargos, incluido tráfico de drogas y armas. Está preso en Brooklyn y volverá a audiencia el 19 de septiembre.




