Según reporta el Portal digital Primicias, Ecuador logró restablecer el 99% de su producción petrolera tras la reactivación del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) y del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), paralizados a inicios de julio por riesgo de rotura, por la reactivación y avance acelerado de la erosión regresiva del río Coca.
De acuerdo con los datos difundidos por el medio de prensa, el 5 de agosto, la extracción alcanzó 465.243 barriles, frente al mínimo de 31.831 registrado el 22 de julio, en el punto más crítico de la emergencia.
Antes del incidente, el promedio diario en junio era de 467.043 barriles. La paralización se debió al avance acelerado de la erosión regresiva del río Coca, fenómeno que amenaza el cauce y las riberas, poniendo en peligro la integridad de los ductos.
Para prevenir un derrame, se detuvo el bombeo y se construyeron variantes provisionales en San Carlos, Napo. El SOTE y el OCP son las únicas vías que transportan crudo desde la Amazonía hasta las terminales de Esmeraldas.
La crisis redujo el promedio de producción nacional de 2025 a 419.351 barriles diarios, lo que complica alcanzar las metas anuales. A inicios de año, el objetivo era llegar a 580.000 barriles diarios, pero en abril se ajustó a 500.000.
El Ministerio de Energía advirtió que, aunque la operación se ha normalizado, la amenaza de la erosión regresiva persiste y podría afectar nuevamente la infraestructura estratégica.




