Seis personas murieron y otras trece resultaron heridas, varias de ellas de gravedad, en un ataque a tiros perpetrado este lunes en una parada de autobús al norte de Jerusalén por dos individuos que fueron «neutralizados» en el lugar, informó el servicio de emergencias israelí Magen David Adom (MDA).
Según un primer reporte del MDA, los fallecidos a causa de los disparos son tres hombres de unos 30 años y otro hombre de unos 50, que murieron en acto, y una mujer de unos 50 años que fue trasladada en estado crítico al hospital y falleció en el centro médico. Posteriormente se confirmó el fallecimiento de otra persona más en el centro sanitario.
Una de las víctimas es un joven español de 25 años natural de Melilla que vivía en Israel, según confirmaron a la agencia EFE fuentes consulares y familiares. Pinto, que se acababa de casar, murió en el lugar junto con otros dos jóvenes de unos 30 años.
El jefe de personal del MDA, Uri Shacham, indicó en un encuentro con la prensa que, de los heridos, siete se encuentran en estado grave por heridas de bala, tres leves por fragmentos de vidrio y dos más en estado moderado.
Un soldado y varios civiles matan a los dos atacantes

El suceso ocurrió unos minutos después de las diez de la mañana hora local en la calle Yigal Yadin, en el cruce de carreteras de Ramot, al norte de la ciudad, cuando dos atacantes abrieron fuego contra un grupo de personas que esperaba en una parada de autobús cercana a dos asentamientos israelíes.
Un soldado y varios civiles que se encontraban en la parada se enfrentaron a los atacantes y los mataron, confirmó la Policía en un comunicado.
«Los terroristas fueron neutralizados y sus muertes se confirmaron en el lugar», indicaba la nota.
Las dos personas que abrieron fuego eran dos ciudadanos palestinos, informó el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, desde Hungría.
Por su parte, la Policía aseguró que «numerosos efectivos del Distrito de Jerusalén fueron enviadas al lugar y comenzaron a evacuar a los heridos en coordinación con equipos médicos, asegurando la zona y recuperando varias armas, municiones y un cuchillo utilizado por los atacantes».
Mientras, el Ejército anunció el despliegue de soldados en la zona del ataque y en las afueras de la capital cisjordana, Ramala, «para combatir el terrorismo».
Respuesta al genocidio

El grupo islamista Hamás conmemoró este lunes el tiroteo perpetrado por dos “luchadores de resistencia” en Jerusalén, en el que murieron cinco personas cerca del asentamiento de Ramot Alon, y ha dicho que constituye una “respuesta natural” al genocidio que Israel perpetra en Gaza.
“Esta operación es una respuesta natural a los crímenes de la ocupación y a la guerra de exterminio que libra contra nuestro pueblo. Es un mensaje claro de que sus planes de ocupar y destruir la ciudad de Gaza y profanar la mezquita de Al Aqsa no quedarán impunes”, dijo Hamás en un comunicado oficial.
Según el grupo islamista, esta operación “en el corazón de Jerusalén”, atenta contra la seguridad de la región y confirma “la determinación” de continuar la resistencia y hacer frente a las políticas israelíes coloniales.
Además, Hamás hizo un llamado a “intensificar la confrontación” contra las tropas israelíes y sus colonos en Cisjordania, territorio que Israel ocupa desde 1967 y donde ha instaurado cientos de puestos de control militares y un sistema de permisos que impide el libre movimiento de más de dos millones de palestinos.
Netanyahu: Se tomarán «medidas más severas» tras el tiroteo

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se desplazó hasta el lugar de los hecho y aseguró que detendrán a «todos los que han ayudado» en el tiroteo. Advirtió que se tomarán «medidas aún más severas» en la que describió como «una guerra intensa contra el terrorismo».
«Estamos persiguiendo y cercando las aldeas de donde vinieron los asesinos. Atraparemos a todos los que los ayudaron y los enviaron, y tomaremos medidas aún más duras», dijo Netanyahu desde el escenario del ataque.
El primer ministro, que envió sus condolencias a las familias de los seis fallecidos y el apoyo a las familias de los doce heridos, aseguró que están «en una guerra intensa contra el terrorismo en varios frentes» y prometió «destruir a Hamás»; a pesar de que este grupo no se ha atribuido el tiroteo.
«Quiero decirlo de la forma más clara posible: Estos asesinatos, estos ataques, en todos los sectores, no nos debilitan; solo aumentan nuestra determinación de completar las misiones que nos hemos propuesto», apuntó el primer ministro.
Fuente: EFE




