El Pleno de la Asamblea Nacional no alcanzó los votos necesarios para destituir a la legisladora de la Revolución Ciudadana (RC), Nuria Butiñá, acusada de presunto cobro de diezmos.
En la sesión de este jueves, 2 de octubre, se conoció el informe del Comité de Ética que recomendaba su destitución por “percibir ingresos ajenos a su función legislativa”. Sin embargo, la moción impulsada por el oficialismo obtuvo 81 votos, de los 101 requeridos, por lo que la sesión fue suspendida.
El documento de 91 páginas señalaba que existía una “coherencia probatoria sólida”, con evidencias sobre la existencia de un fondo económico paralelo administrado desde el despacho de la legisladora, y sustentado en chats, audios y transferencias a colaboradores.
En su intervención, Butiñá rechazó el proceso, calificándolo de “show mediático y persecución política”, y aseguró que las pruebas de descargo —incluidos chats y depósitos de terceros— fueron ignoradas. También acusó al denunciante, Iván Castro Velasteguí, de tener antecedentes de faltas administrativas y procesos judiciales. Arremetió contra legisladores de ADN y contra su excoideario Sergio Peña, a quien llamó “traidor”.
La denuncia contra Butiñá fue presentada por Mishel Mancheno (ADN) quien, a través de un video difundido en X afirmó: “Un exasesor que colaboró en su despacho denunció que le solicitaron entregar parte de su sueldo, alterar declaraciones juramentadas y soportar hostigamiento permanente. Existen pruebas claras que confirman estos hechos”.




