El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, anunció este 13 de octubre el fin de la minería ilegal en la parroquia de Buenos Aires, cantón Urcuquí (Imbabura), tras una amplia operación militar que movilizó a 500 efectivos de las Fuerzas Armadas. Como parte de las medidas de control, el Estado mantendrá una presencia militar permanente en la zona para impedir la reactivación de actividades ilícitas.
“En el sector de Buenos Aires ya se terminó la minería ilegal porque la presencia de Fuerzas Armadas va a ser permanente ahí”, afirmó el ministro durante una rueda de prensa ofrecida desde el ECU911 en Imbabura.
El operativo, considerado uno de los más contundentes ejecutados en la zona, se concentró en los sectores conocidos como Mina Nueva y Mina Vieja, donde se destruyeron campamentos clandestinos y bocaminas utilizados por redes delictivas para la extracción ilegal de oro. Las acciones incluyeron ataques aéreos controlados con proyectiles de mortero, sobrevuelos de un avión Súper Tucano y helicópteros artillados, con el objetivo de inutilizar por completo los accesos a las minas.
Loffredo explicó que esta intervención no solo responde a la necesidad de proteger el ambiente, severamente dañado por la actividad minera ilegal, sino también a la lucha contra el crimen organizado, que se financia mediante estas operaciones ilícitas. En ese contexto, se han implementado controles migratorios en la zona, especialmente en pasos fronterizos utilizados por personas provenientes de Colombia.
Además de la acción directa en Buenos Aires, el Ministerio de Defensa desplegó controles de armas, municiones y explosivos en sectores aledaños como San Jerónimo, El Cachaco y otras parroquias rurales, con el fin de fortalecer la seguridad en las comunidades y evitar el retorno de estructuras ilegales.




