En medio de la crisis que atraviesa la provincia de Imbabura, las principales autoridades locales emitieron un llamado conjunto a detener la violencia y priorizar el respeto a la vida y los derechos humanos.
El Consejo Provincial de Imbabura, integrado por el prefecto Richard Calderón, la viceprefecta Paolina Vercoutère Quinche, los alcaldes de Antonio Ante, Cotacachi, Otavalo, Pimampiro y Urcuquí, junto con representantes de los 36 Gobiernos Parroquiales, difundió este martes un comunicado en el que instaron a la ciudadanía y al Gobierno Nacional a apostar por el diálogo franco y responsable como único camino para alcanzar la paz y la tranquilidad en el territorio.
“Ceder, modificar o rectificar no es sinónimo de debilidad, sino de sabiduría”, señala el pronunciamiento, que enfatiza la necesidad de reconocerse como hermanos, diversos y unidos ante la actual situación de tensión social.
Las autoridades subrayaron que la violencia solo genera más violencia y advirtieron que no resolverá los problemas estructurales del país. En ese sentido, reafirmaron su compromiso con una salida pacífica al conflicto, a través del respeto mutuo y la búsqueda de consensos.
El documento lleva las firmas del prefecto y viceprefecta de Imbabura, los alcaldes de los principales cantones de la provincia, y presidentes de juntas parroquiales de sectores como Chugá, San Rafael, Apuela, Eugenio Espejo, González Suárez, Cahuasquí y Miguel Egas.




