El ex vicepresidente de la República, Jorge Glas, fue trasladado este lunes, 10 de noviembre, desde el centro penitenciario La Roca, en Guayaquil, hacia la Cárcel del Encuentro, ubicada en la provincia de Santa Elena.
El presidente Daniel Noboa confirmó el traslado mediante una publicación en la red social X, en la que difundió imágenes del momento en el que Glas ingresa al centro penitenciario de máxima seguridad.
“Bienvenido al nuevo hogar. Pronto llegarán otros criminales”, escribió el jefe de Estado, acompañando el mensaje con fotografías donde se observa a Glas bajo custodia en la nueva prisión.
La Cárcel del Encuentro es una de las nuevas infraestructuras penitenciarias impulsadas por el actual Gobierno. Su construcción arrancó en junio de 2024, con una inversión aproximada de USD 52 millones.
Traslado masivo

Glas formó parte de un contingente de alrededor de 300 privados de libertad catalogados de “alta peligrosidad”, quienes fueron movilizados desde distintas cárceles del país hacia este nuevo recinto carcelario bajo un operativo de seguridad de gran escala.
El ex vicepresidente cumple condenas en firme por los casos Odebrecht y Sobornos 2012-2016, y mantiene además una sentencia de primera instancia por peculado en el expediente denominado Reconstrucción de Manabí, relacionado con la gestión de recursos públicos tras el terremoto de 2016.
Defensa de Glas denuncia desacato a medidas de la Corte IDH tras su traslado a la Cárcel del Encuentro

La abogada Sonia Vera, representante internacional del ex vicepresidente Jorge Glas, cuestionó este lunes el traslado de su defendido a la “Cárcel del Encuentro”, en Santa Elena, y la difusión de imágenes del momento de su ingreso, difundidas por el presidente Daniel Noboa en la red social X.
Vera recordó que Glas es beneficiario de medidas provisionales dictadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) desde el 17 de octubre de 2025, las cuales —según afirmó— obligan al Estado ecuatoriano a garantizar su integridad, evitar su exposición pública y asegurar un trato compatible con la dignidad humana.
“La publicación de fotografías acompañadas de expresiones de burla constituye una violación directa a la orden vinculante de la Corte”, señaló la abogada, quien calificó el hecho como un acto de desacato institucional.
Asimismo, denunció que la defensa no fue notificada previamente del traslado y que tampoco se presentó un informe médico ni se activaron los mecanismos de coordinación técnica que, según indicó, están previstos por el sistema interamericano para supervisar la situación del exfuncionario. Para Vera, estas omisiones configuran una transgresión grave de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y comprometen la responsabilidad internacional del Ecuador.
La representante legal insistió en que lo ocurrido “no es un exceso comunicacional”, sino una acción estatal que, en su criterio, coloca a Glas en un escenario de “riesgo real y actual para su vida e integridad”.




