Ecuador se ubica como el sexto país más peligroso del mundo en 2025, de acuerdo con el Índice de Conflictos y Violencia Política elaborado por la organización internacional Datos de Ubicación y Eventos de Conflictos Armados (ACLED). El país ascendió 36 posiciones en el ranking global, situándose en la categoría de violencia “extrema”.
El informe anual, presentado este jueves, detalla que durante 2025 se registraron 204.605 eventos violentos a nivel mundial, con más de 240.000 fallecidos, lo que equivale a un promedio de 550 incidentes diarios. La evaluación se basa en cuatro indicadores: letalidad, riesgo para la población civil, expansión geográfica de la violencia y fragmentación de los grupos armados.

En la clasificación general, Palestina encabeza la lista, seguida por Birmania y Siria. México ocupa el cuarto lugar y Nigeria el quinto, mientras que Ecuador aparece en la sexta posición, superando a países como Brasil, que se ubica en el séptimo puesto. Según ACLED, Ecuador es descrito como un “epicentro de violencia criminal, con la mayor tasa de homicidios de la región”, principalmente por la acción de bandas delictivas organizadas.
Otros países de América Latina incluidos en el índice son Colombia (14), Guatemala (17), Honduras (26), Venezuela (34), Perú (43) y Chile (46). En contraste, Bolivia (52) figura en la categoría de violencia baja o inactiva.
Además del ranking 2025, ACLED presentó su Lista de Seguimiento de Conflictos 2026, en la que identifica a Ecuador como uno de los territorios con alto riesgo de agravamiento de la violencia política y criminal durante el próximo año. El informe advierte que, en América Latina y el Caribe, la persistencia del crimen organizado y el aumento de la militarización estatal podrían profundizar los conflictos internos y la exposición de la población civil.
La directora ejecutiva de ACLED, Clionadh Raleigh, alertó que la creciente competencia entre Estados y actores armados socava la estabilidad institucional y eleva los riesgos para la seguridad pública. En la misma línea, analistas regionales señalaron que 2026 podría ser aún más crítico, si no se aplican estrategias integrales para enfrentar la violencia y el crimen organizado.




