La Policía Nacional decomisó tres toneladas de cocaína que se encontraban enterradas en una finca del cantón Montecristi, en la provincia de Manabí.
El coronel Giovanni Naranjo, jefe policial de Manabí, informó que agentes del Grupo Especial Móvil Antinarcóticos realizaban operativos en carreteras de la zona cuando detectaron vehículos con comportamiento sospechoso. Con apoyo de un dron, los uniformados identificaron una finca cercana que presuntamente era utilizada para el almacenamiento de droga.
Durante el registro del predio, la Policía localizó dos caletas ocultas entre la vegetación, donde se hallaron múltiples paquetes con sustancias sujetas a fiscalización. Tras la inspección, se determinó que el cargamento alcanzaba un peso aproximado de tres toneladas.
Naranjo señaló que, por la forma de embalaje y distribución de los bultos, la droga presuntamente estaba destinada a salir del país ese mismo día, aprovechando que los controles policiales se concentraban en zonas con alta afluencia de personas por las festividades.
El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó este jueves el decomiso a través de sus redes sociales, donde indicó que los sospechosos utilizaban caminos de segundo y tercer orden para ocultar los movimientos ilícitos y que el uso de drones fue clave para detectar la operación. Los bloques de cocaína estaban enterrados en dos fosas dentro de la finca.
Según información policial, el cargamento está valorado en USD 90 millones en Estados Unidos y en 150 millones de euros en el mercado europeo. Hasta el momento no se registran personas detenidas.
La Fiscalía General del Estado (FGE) detalló en su red social X que inició una investigación y dispuso las diligencias respectivas. Además, confirmó que hasta el momento no hay detenidos.
Ecuador figura entre los países con mayores decomisos de droga a escala mundial, con un promedio de 200 toneladas anuales incautadas desde 2021 y un récord cercano a las 300 toneladas en 2024. Su ubicación entre Colombia y Perú, principales productores de cocaína, sumada a la presencia de puertos estratégicos y una economía dolarizada, ha convertido al país en un punto clave para el tránsito de esta sustancia con destino a Europa y Norteamérica.




