El niño ecuatoriano Liam Conejo y su padre, Adrián Conejo, regresaron a su vivienda en Mineápolis luego de que un juez federal de Texas ordenara su liberación, al considerar inconstitucional su detención por parte de autoridades migratorias de Estados Unidos.
El retorno del menor y su padre se produjo horas después del fallo emitido este sábado por el magistrado Fred Biery, quien dispuso su salida inmediata del Centro Residencial Familiar del Sur de Texas, en Dilley. Ambos habían permanecido retenidos desde el 20 de enero, cuando fueron detenidos durante una redada del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Mineápolis.
El fallo y el contexto del caso
En su resolución, Biery calificó la detención y la eventual deportación del niño y su padre como contrarias a la Constitución estadounidense. El magistrado sostuvo que el operativo respondió a una “búsqueda mal concebida e incompetentemente implementada” de metas diarias de deportación, aun cuando estas acciones implican afectar y traumatizar a menores de edad.
El caso de Liam se convirtió en un símbolo de las protestas contra las políticas migratorias impulsadas durante la administración del presidente Donald Trump, particularmente por el impacto de las redadas en familias solicitantes de asilo.
Los hechos se originaron en Minnesota, donde agentes federales interceptaron a Liam y a su padre cuando regresaban del colegio, en el distrito de Columbia Heights. Posteriormente, ambos fueron trasladados a Texas, lo que desató una ola de críticas de organizaciones civiles, legisladores y defensores de derechos humanos.
Regreso a Mineápolis y reacciones
Tras recuperar la libertad, padre e hijo viajaron de regreso a Mineápolis. En declaraciones recogidas por medios estadounidenses, Adrián Conejo expresó su alivio por volver a casa con su hijo. “Estamos felices de estar de regreso”, señaló.
El congresista Joaquín Castro, quien siguió de cerca el caso y visitó el centro de detención, confirmó públicamente el retorno del menor. “Liam ya está en casa, con su sombrero y su mochila. No pararemos hasta que todos los niños y sus familias regresen a casa”, escribió en sus redes sociales.
Desde la Cancillería del Ecuador se informó que el Gobierno no intervino directamente en este caso por pedido expreso de la familia, aunque mantiene seguimiento a las detenciones de ciudadanos ecuatorianos por temas migratorios en Estados Unidos.
La liberación y regreso de Liam Conejo reavivó el debate en Estados Unidos sobre la detención migratoria de niños, el uso de centros de retención familiar y el alcance de las políticas de deportación. El proceso judicial continúa mientras la Corte mantiene bloqueada cualquier expulsión hasta que se resuelva el fondo del caso.




