Gremios médicos anunciaron este miércoles nuevas jornadas de protesta en Quito ante la falta de insumos, despidos de personal y limitaciones operativas en hospitales públicos, en medio de una crisis que, según aseguran, se profundiza a nivel nacional.
El pronunciamiento se dio tras un plantón realizado en los exteriores del Hospital Pablo Arturo Suárez, donde decenas de médicos y enfermeras denunciaron las condiciones en las que prestan servicios.
Déficit de personal y capacidad limitada
El jefe de traumatología, Juan Barriga, señaló que la casa de salud mantiene una lista de espera de más de 1.000 pacientes. Además, indicó que de las 72 áreas destinadas a cirugía, solo 28 están operativas debido a la falta de personal y quirófanos disponibles.
La situación se agrava luego de que el hospital confirmara que opera con un quirófano menos, reduciendo aún más su capacidad de atención.
Falta de insumos afecta a pacientes

El personal médico advirtió que la escasez de medicamentos e insumos obliga a los pacientes a adquirirlos por su cuenta. Incluso, algunos usuarios se sumaron a la protesta, señalando retrasos en cirugías pese a haber cubierto los costos de los materiales requeridos.
El malestar también responde a los despidos ejecutados por el Ministerio de Salud Pública en abril, que incluyeron a al menos 10 médicos en este hospital.
Mientras el Gobierno sostiene que estas medidas buscan optimizar recursos y fortalecer el sistema, los trabajadores denuncian que las desvinculaciones agravan la crisis y afectan la atención.
Movilización nacional en puerta
El presidente de la Federación Médica Ecuatoriana, Santiago Carrasco, confirmó que las protestas continuarán y podrían escalar a nivel nacional.
Además, médicos posgradistas denunciaron jornadas de hasta 30 horas sin remuneración, lo que compromete tanto su formación como la calidad del servicio.
Los gremios insisten en que la salud debe ser priorizada y advierten que este es el inicio de una movilización más amplia para exigir soluciones estructurales.




