La Asociación Ecuatoriana de Distribuidores e Importadores de Productos Médicos (ASEDIM) solicitó al Gobierno Nacional excluir del arancel del 50% a los dispositivos médicos importados desde Colombia, al advertir que el incremento de la Tasa de Seguridad del 30% al 50% agrava el desabastecimiento en el sistema sanitario y pone en riesgo a miles de pacientes, especialmente a quienes dependen de tratamientos de diálisis para sobrevivir.
De acuerdo con un comunicado del gremio, Ecuador importa el 99% de sus insumos médicos —equipos, reactivos y dispositivos— y el 15% proviene de Colombia, lo que equivale a aproximadamente 42 millones de unidades por USD 51,46 millones en 2025. Con el nuevo arancel, el sector estima un sobrecosto adicional de USD 21 millones, que encarecería tratamientos esenciales en un sistema de salud que ya enfrenta limitaciones operativas y financieras.
Desde ASEDIM advierten que esta medida no representa únicamente una barrera comercial, sino un riesgo directo para la salud pública, ya que hospitales públicos y privados no estarían en condiciones de absorber el impacto económico sin afectar el acceso a insumos médicos.
Impacto en el abastecimiento hospitalario
Entre los productos que se importan desde Colombia se encuentran insumos para tratamientos cardiovasculares —una de las principales causas de mortalidad en el país—, equipos de cuidados intensivos y suministros básicos como jeringas, gasas y materiales quirúrgicos.
La Asociación alertó que el encarecimiento de estos productos podría afectar cirugías, diagnósticos y procesos de rehabilitación en todo el sistema de salud, con un impacto mayor en poblaciones vulnerables, particularmente en zonas rurales y de difícil acceso donde los pacientes ya enfrentan largos desplazamientos para recibir atención.
Riesgo crítico para tratamientos de diálisis
La situación es especialmente sensible en el tratamiento de diálisis. Entre el 60% y el 70% de los insumos utilizados —como filtros, soluciones y catéteres— provienen de Colombia.
Según el Ministerio de Salud Pública, 20.800 personas con enfermedad renal crónica requieren entre tres y cuatro sesiones semanales para mantenerse con vida. La reducción en la disponibilidad de insumos podría provocar interrupciones en los tratamientos y generar complicaciones graves.
Actualmente, la enfermedad renal crónica representa cerca del 10% de las muertes en el país, y el costo de una sesión de hemodiálisis se mantiene en USD 104, conforme a un tarifario que no ha sido actualizado desde 2014.
ASEDIM señaló que el impacto del arancel se suma a problemas estructurales existentes, como deudas estatales pendientes con proveedores del sector salud, que ya limitan el abastecimiento de insumos en hospitales.
El gremio indicó que esta combinación de factores podría profundizar la presión sobre el sistema sanitario y trasladar costos a prestadores de servicios y, eventualmente, a las familias.
Propuestas del sector
Ante este escenario, la Asociación propuso cuatro medidas:
- Exonerar del arancel del 50% a los dispositivos médicos importados desde Colombia.
- Implementar mecanismos para el pago de deudas estatales con proveedores.
- Actualizar los tarifarios del Ministerio de Salud Pública.
- Crear espacios de diálogo técnico para garantizar el abastecimiento sostenible.
ASEDIM reiteró su disposición a colaborar con las autoridades y señaló que el acceso a insumos médicos debe evaluarse considerando su impacto en la atención sanitaria y en la continuidad de tratamientos vitales.




