Con el 88% de actas procesadas, Roberto Sánchez acecha el segundo lugar del conservador Rafael López Aliaga. La elección presidencial peruana se definirá en una segunda vuelta el próximo 7 de junio.
Keiko Fujimori se consolida en el primer puesto de las elecciones peruanas con el 16,9% de los votos válidos. Los resultados oficiales parciales de este miércoles confirman su ventaja en una contienda marcada por la fragmentación.
La disputa por el cupo restante al balotaje mantiene en vilo al país vecino. Actualmente, el ultraderechista Rafael López Aliaga ocupa la segunda casilla con un ajustado 12% de los sufragios.
Sin embargo, el izquierdista Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, escaló posiciones y registra un 11,8%. Esta subida desplazó a Jorge Nieto Montesinos al cuarto lugar con el 11,1%.
Denuncias de fraude y llamados a la insurgencia
Rafael López Aliaga encendió las alarmas democráticas tras desconocer anticipadamente los resultados electorales. El exalcalde de Lima insiste en un presunto fraude, aunque todavía no presenta pruebas legales.
Durante un discurso ante sus seguidores, el candidato conservador instó a una “insurgencia civil”. López Aliaga utilizó frases polémicas como “incendiar la pradera” para rechazar el avance del conteo oficial.
Estas declaraciones ocurren en el momento más crítico del escrutinio nacional. La ajustada diferencia entre el segundo y tercer puesto mantiene la incertidumbre sobre quién enfrentará a Fujimori.
La promesa de Roberto Sánchez
Roberto Sánchez celebró su ascenso electoral agradeciendo al “pueblo milenario” y a la “Pachamama”. El aspirante de izquierda ya se visualiza compitiendo en la segunda etapa del proceso.
En sus recientes intervenciones, Sánchez ratificó su compromiso de liberar al expresidente Pedro Castillo. El candidato se presenta como el heredero político del exmandatario detenido tras el intento de autogolpe.
El panorama electoral peruano sigue en desarrollo mientras los organismos cierran el conteo de actas restantes. Los observadores internacionales vigilan de cerca las reacciones ante la posible exclusión de la ultraderecha del balotaje.




