En Ecuador, decir “sí, acepto” ya no solo implica la presencia de familiares y amigos. Cada vez más parejas deciden incluir a quienes consideran parte esencial de su hogar: sus mascotas.
En respuesta a esta nueva realidad, el Registro Civil del Ecuador ha incorporado ceremonias de matrimonio “Pet Friendly”, donde las mascotas pueden participar simbólicamente como testigos de la unión. Un gesto sencillo que transforma el acto civil en una experiencia emocionalmente más cercana.
La escena ya es habitual en algunas agencias: una pareja intercambia votos mientras su mascota —en muchos casos un perro— acompaña el momento y deja su huella en un certificado simbólico de matrimonio.
Una tendencia que refleja nuevas formas de familia
La iniciativa responde a un cambio social evidente. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), más de 2,6 millones de hogares ecuatorianos tienen perros, y miles de familias conviven con varias mascotas. Este vínculo ha llevado a que sean consideradas miembros fundamentales del núcleo familiar.

Para muchas parejas, excluirlas de un momento tan importante ya no es una opción. “Es como nuestra hija”, relató una usuaria tras incluir a su mascota en su matrimonio civil en Quito, reflejando una percepción cada vez más extendida.
Más matrimonios y nuevas experiencias

Entre enero y abril de 2026, el Registro Civil celebró 15.771 matrimonios en todo el país, superando los 14.087 registrados en el mismo periodo de 2025. Pichincha lidera la cifra con 3.364 enlaces, seguida de Guayas con 3.181 y Manabí con 1.493.
Aunque el número total de matrimonios se mantiene estable en los últimos años, lo que sí ha cambiado es la forma en que se celebran. Las ceremonias buscan ser más personalizadas, cercanas y acordes a las dinámicas actuales.
El director general del Registro Civil, Otton Rivadeneira, sostiene que esta transformación responde a una visión institucional: adaptar el servicio público a la sociedad. “Buscamos evolucionar al ritmo de las nuevas dinámicas familiares y posicionarnos como un referente de innovación”, afirmó.
Innovación en el servicio público

El modelo “Pet Friendly” no solo permite la presencia de mascotas, sino que les otorga un rol simbólico dentro del acto: pueden plasmar su huella junto a la firma de los contrayentes en un certificado especial entregado por la institución.
Este tipo de iniciativas marca un cambio en la forma de concebir los servicios públicos, que ahora incorporan elementos emocionales y experiencias personalizadas, más allá de los trámites tradicionales.
Un cambio que llegó para quedarse

La acogida ha sido positiva. Cada vez más parejas buscan incluir a sus mascotas en su matrimonio, impulsadas también por la difusión de estas ceremonias en redes sociales.
En un país donde más de 7,6 millones de perros y gatos forman parte de los hogares, el matrimonio civil evoluciona hacia un concepto más amplio de familia. Las bodas “Pet Friendly” no solo son una tendencia, sino una muestra de cómo las instituciones públicas comienzan a adaptarse a nuevas formas de convivencia y afecto.




