Dos concesionarias de vehículos fueron clausuradas en el sector de Iñaquito, norte de Quito, por operar sin permisos municipales y tras denuncias de clientes que aseguraban haber pagado por autos que nunca fueron entregados.
El operativo fue ejecutado por la Agencia Metropolitana de Control (AMC) junto con la Policía Nacional, luego de recibir alertas ciudadanas sobre una presunta modalidad de estafa vinculada a la venta de vehículos.
En los exteriores de los establecimientos se encontraban varios clientes reclamando la entrega de automotores o la devolución de dinero entregado como anticipo.
El supervisor metropolitano de la AMC, Gustavo Chiriboga, explicó que los supuestos vendedores captaban clientes a través de redes sociales, donde ofertaban distintos vehículos.
“Los posibles clientes se contactaban con estas concesionarias a través de redes sociales, donde se ofertaba una gran variedad de vehículos”, señaló el funcionario.
Según la AMC, una vez que el cliente mostraba interés, se ejercía presión para concretar un pago inicial de USD 2 500.
“Luego de la transferencia, el contacto dejaba de responder o empezaba a extender el proceso de entrega”, indicó la entidad en un comunicado.
Las autoridades señalaron que cuando las personas acudían a reclamar los vehículos, el personal administrativo y los supuestos vendedores prolongaban la entrega durante semanas o incluso meses.
La AMC recordó que los establecimientos que operen sin permisos municipales pueden enfrentar multas de hasta ocho salarios básicos unificados.
Además, confirmó que los afectados presentaron denuncias ante la Fiscalía por el presunto delito de estafa.
La entidad informó que en 2025 ya ha iniciado 22 procedimientos sancionadores contra concesionarias por no contar con licencias de funcionamiento. Durante esos controles también se detectaron vehículos de dudosa procedencia y automotores reportados como robados.




