La defensa del alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, denunció un grave deterioro de su salud mientras permanece en la Cárcel del Encuentro, en la provincia de Santa Elena, y advirtió sobre un posible riesgo sanitario en el centro penitenciario.
Según los abogados, el funcionario presenta una drástica pérdida de peso y un visible quebranto físico, evidenciado en imágenes obtenidas durante una videollamada. En el comunicado, la defensa responsabiliza directamente al Estado por su vida e integridad, al tratarse de una persona bajo custodia estatal.

El pronunciamiento sostiene que, pese a las garantías constitucionales que obligan a brindar atención médica adecuada y condiciones dignas a las personas privadas de libertad, no existe información oficial sobre el estado de salud actual de Alvarez.
La preocupación se incrementa ante la advertencia de un presunto brote de tuberculosis dentro del centro penitenciario, lo que, de confirmarse, implicaría la necesidad de una intervención urgente por parte de las autoridades sanitarias.
“Callar frente a una posible crisis sanitaria dentro de una cárcel no es una omisión menor: es una grave irresponsabilidad institucional”, señala el documento difundido por la defensa.
Además, los juristas denunciaron restricciones para mantener un contacto permanente y efectivo con su defendido, lo que, aseguran, dificulta el ejercicio de la defensa técnica y podría vulnerar el derecho al debido proceso.
En ese contexto, el equipo legal recalcó que la prisión preventiva no puede convertirse en una condena anticipada ni en un mecanismo que exponga a una persona a un deterioro físico progresivo.
Por su parte, el ministro del Interior, John Reimberg, indicó que el alcalde mantiene comunicación con sus abogados y familiares, y aseguró que las condiciones bajo responsabilidad estatal se están cumpliendo.
Aquiles Alvarez enfrenta procesos judiciales en los casos conocidos como Triple A, Goleada y el relacionado con el uso de grillete electrónico. Permanece en prisión preventiva desde febrero de 2026 y fue trasladado en marzo a la cárcel de máxima seguridad conocida como Cárcel del Encuentro.
Las autoridades no han emitido, hasta el momento, un informe médico oficial sobre su estado de salud, mientras continúan las investigaciones y procesos judiciales en su contra.




