Uno de los sospechosos murió tras ser linchado
El propietario de una joyería fue asesinado a tiros durante un asalto armado registrado en el cantón Chordeleg, provincia de Azuay. El hecho desencadenó una serie de actos violentos que dejaron un segundo fallecido, identificado como uno de los presuntos implicados en el robo, quien murió tras ser agredido por ciudadanos.
El ataque ocurrió cerca de las 15:00 de este jueves, 28 de mayo, en la intersección de las avenidas Juan Bautista y Eloy Alfaro, en pleno centro de Chordeleg, una localidad reconocida a nivel nacional por su actividad joyera y artesanal.
Según testimonios recogidos en el lugar, varios delincuentes llegaron a bordo de dos motocicletas y, en menos de tres minutos, ejecutaron el robo de un bolso con joyas perteneciente a un establecimiento comercial.
Tras el asalto, Pablo Vera Saquicela, propietario de la joyería, persiguió a los sospechosos con el objetivo de recuperar la mercadería sustraída. Sin embargo, fue alcanzado por los delincuentes y recibió varios disparos que le causaron la muerte sobre la acera.
“Le quitó la mochila de joyas, pero ellos no se cayeron de la moto. Ahí sacaron el arma y le dispararon”, relató al canal Ecuavisa un testigo que presenció el hecho
Luego del ataque, los sospechosos escaparon por la vía que conduce al cantón Sígsig, mientras la Policía Nacional desplegó un operativo para localizar a los responsables.
Minutos más tarde, dos presuntos involucrados fueron interceptados por las autoridades. No obstante, en medio de la conmoción generada por el crimen, un grupo de personas retuvo a uno de ellos y lo agredió hasta causarle la muerte.
El segundo sospechoso fue puesto bajo resguardo policial para evitar que también fuera atacado por la multitud. Horas después, cerca de las 18:00, la Policía localizó a otro individuo presuntamente vinculado al robo. Durante su detención, varias personas lo agredieron, dejándolo en estado crítico.
Tras los hechos, las joyerías de Chordeleg cerraron sus puertas de manera preventiva, mientras comerciantes y habitantes expresaban preocupación por la creciente inseguridad y el impacto del crimen en una de las actividades económicas más representativas del cantón.
Las autoridades continúan con las investigaciones para identificar a todos los participantes en el asalto y esclarecer las circunstancias que rodearon tanto el robo como los hechos posteriores ocurridos durante la reacción ciudadana.




