El ministro de Ambiente y Energía confirmó la paralización prolongada de la planta termoeléctrica, incrementando el riesgo de apagones para el próximo período de sequía.
La central termoeléctrica Esmeraldas I detendrá sus operaciones comerciales durante un lapso estimado de nueve meses a un año.
El ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, ratificó la salida del complejo debido al fuerte incendio ocurrido el pasado 5 de junio de 2026.
El flagelo destruyó la estructura de la torre de enfriamiento mientras el personal técnico ejecutaba diversas maniobras de mantenimiento en las instalaciones operativas.
Reemplazo de autoridades y peritajes técnicos
El funcionario ministerial calificó el suceso como una pérdida económica y estratégica de gran magnitud para el sistema eléctrico interconectado nacional.
Frente al siniestro, la cartera de Estado dispuso la remoción inmediata de la administración local y aplicó correctivos urgentes en los protocolos de seguridad.
Actualmente, los especialistas de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) y delegados de la empresa aseguradora evalúan la cuantía total de los daños materiales.
Maquinaria obsoleta cumple su ciclo útil
La antigüedad de la infraestructura térmica agrava el escenario técnico de recuperación de la central ubicada en la provincia costera de Esmeraldas.
El ingeniero Gabriel Secaira explicó que el generador principal de la planta termoeléctrica opera desde la década de 1980 en el país.
Por este motivo, el especialista sugirió descartar la reparación del componente antiguo para sustituirlo por tecnología contemporánea dotada de sistemas de control automatizados.
Alarma ante la llegada del estiaje
La suspensión de Esmeraldas I despierta honda preocupación en el sector industrial por la inminente llegada de la temporada de sequía en el país.
El estiaje reduce drásticamente el caudal de las principales cuencas hidrográficas entre los meses de octubre y marzo de cada ciclo anual.
Esta variación geográfica afecta directamente a las represas del país, las cuales cubrieron el 87,1% de la demanda eléctrica nacional a inicios de junio.
Riesgo de desabastecimiento energético nacional
El ministro Blum proyectó un déficit de generación eléctrica cercano a los 1.300 megavatios (MW) para la temporada seca del periodo 2026-2027.
Sin embargo, consultores independientes sostienen que la brecha energética real superará la previsión oficial ante la falta del aporte de Esmeraldas I.
El parque térmico local solo dispondrá de 760 MW de potencia, incluyendo las centrales flotantes contratadas de emergencia por el régimen actual.
Este volumen disponible resulta insuficiente para garantizar el abastecimiento óptimo de una demanda ciudadana que escala hasta los 5.400 MW en horas pico.




