Mientras tanto, decenas de damnificados esperan una reubicación definitiva.
A un mes del aluvión que devastó la parroquia Guadalupe, en Zamora Chinchipe, seis personas continúan desaparecidas. Mientras los equipos de rescate mantienen los operativos, sus familiares recorren diariamente los ríos de la zona con la esperanza de encontrarlas.
Cada mañana, las familias navegan hasta 50 kilómetros por los ríos Cantzama, Yacuambi y Zamora en busca de sus seres queridos. Entre ellas está la familia de Liliana Tiwi, quien desapareció durante la tragedia. La mujer dejó cuatro hijos y el proyecto de sacar adelante un emprendimiento de artesanías.
También participan en la búsqueda el esposo y el hermano de la gobernadora de Zamora Chinchipe, Ivonne Panchi. Ambos prefieren guardar silencio y aseguran que concentran todos sus esfuerzos en encontrarla.
Junto a Panchi también permanecen desaparecidos Marjorie Ortiz, comunicadora, y Luis Granda, integrante de su equipo de seguridad.
El padre de Liliana Tiwi, Galo Tiwi, pidió que los trabajos no se detengan hasta localizar a todas las personas desaparecidas. “Queremos encontrar a los seis, no solamente a mi hija, porque queremos, como los otros, darles cristiana sepultura”, manifestó en un reporte del canal Ecuavisa.
Hasta el momento, la Gobernación de Zamora Chinchipe no se ha pronunciado sobre la desaparición de sus tres funcionarios. Mientras tanto, el intendente Lenín Bravo asumió la conducción de la institución.
Balance de la emergencia
Según la Secretaría de Gestión de Riesgos, el aluvión deja hasta ahora:
- 13 personas fallecidas.
- Seis personas desaparecidas.
- 252 damnificados.
- Más de 20.000 animales muertos.
Actualmente, 41 rescatistas de los cuerpos de Bomberos, Policía Nacional, Fuerzas Armadas y la Prefectura mantienen las labores de búsqueda en los sectores de Santa Isabel y Cantzama, mientras maquinaria pesada continúa retirando escombros.
Los damnificados podrán permanecer hasta dos meses en el albergue temporal. Sin embargo, ante el próximo inicio del año lectivo, las autoridades buscan nuevos espacios de acogida y gestionan bonos de arrendamiento. Los informes técnicos determinaron que parte de la zona afectada no podrá volver a ser habitada.




