La escasez de medicamentos en la red pública fomenta la venta ilegal de morfina sin receta en las afueras de los hospitales.
El desabastecimiento de fármacos en la red pública de salud complica la vida de miles de pacientes y abre espacio para negocios ilegales.
La escasez afecta gravemente a medicamentos de uso controlado como los opioides, entre ellos la morfina y el fentanilo, indispensables para dolores severos.
Decenas de familias recorren farmacias en Quito buscando morfina para enfermos terminales de cáncer afiliados al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).
El viacrucis por encontrar opioides
Los médicos del IESS entregan recetas especiales, siendo este el único mecanismo legal establecido para acceder a los fármacos regulados.
Pese a contar con prescripciones por 180 unidades, los familiares no encuentran el insumo en ninguna farmacia de especialidad de la capital.
Sin embargo, la situación en otros establecimientos como el Hospital Eugenio Espejo revela una dinámica totalmente distinta e irregular.
Contactos informales en las recetas médicas
En la parte inferior de las notas entregadas a los usuarios del Eugenio Espejo aparece dibujada una flecha junto a un número telefónico.
Al contactar al número por WhatsApp, el comerciante confirma la disponibilidad inmediata del fármaco y fija el precio en USD 18 por ampolla.
El vendedor ofrece entregar el producto en 20 minutos en la puerta de emergencia del hospital, sin exigir la presentación de receta médica.
“Por eso los doctores dan mi número”, afirmó el comerciante informal durante la verificación periodística, garantizando la entrega del medicamento controlado.
Sobreprecios desmedidos y falta de respuesta oficial
En las farmacias privadas autorizadas, la ampolla de 10 miligramos cuesta USD 1,55 y la de 20 miligramos alcanza los USD 3,34.
Las redes informales cobran a los desesperados familiares hasta doce veces más que el valor real fijado por las regulaciones del mercado.
Esta investigación solicitó una entrevista oficial al Ministerio de Salud Pública sobre la venta irregular, pero la entidad no emitió respuesta hasta el cierre.




