La calificación a la gestión del mandatario Daniel Noboa subió al 32% en agosto de 2026, según el estudio del CIEES, en medio de un contexto donde el 79% evalúa negativamente la situación del país.
El Centro de Investigaciones y Estudios Especializados (CIEES) presentó su informe de opinión pública correspondiente a agosto de 2026, el cual registra un repunte en los indicadores del presidente Daniel Noboa. La calificación positiva de la gestión gubernamental subió al 32%, tras haber caído al 21% en julio. Sin embargo, la percepción general sobre el país se mantiene crítica: un 79% de los encuestados evalúa la situación actual como mala o muy mala.
Ficha técnica y aval de la firma encuestadora
El estudio de opinión se levantó el 29 y 30 de agosto de 2026 mediante 820 entrevistas cara a cara en hogares de Quito y Guayaquil. La investigación abarca a ciudadanas y ciudadanos mayores de 16 años, con un margen de error de +/-4% y un nivel de confianza del 95%.
CIEES – Centroinvest Cía. Ltda. confirmó que se encuentra debidamente registrada ante el Consejo Nacional Electoral (CNE). La habilitación jurídica como persona autorizada para pronósticos electorales se ratificó mediante resolución aprobada por el Pleno del CNE el 31 de agosto de 2026, con miras al proceso de Elecciones Seccionales y del CPCCS 2027.
Recuperación en los indicadores presidenciales
Los datos del consolidado de agosto muestran una interrupción en la tendencia a la baja que arrastraba el Ejecutivo desde marzo. El agrado hacia la figura del presidente pasó del 24% en julio al 36% en agosto. Por su parte, la confianza registró un incremento marginal de un punto, ubicándose en el 28%.
Por ciudades, la gestión del Primer Mandatario recibe una evaluación favorable del 29% en Quito y del 34% en Guayaquil. En tanto, la calificación negativa se ubica en el 71% en la capital y en el 66% en la urbe porteña, dejando un consolidado nacional del 68% de rechazo a la labor gubernamental.
Inseguridad como causa principal del pesimismo
La percepción negativa sobre el estado del país permanece en el 79%, frente a un 21% de optimistas. Al indagar las razones del pesimismo, el 55% lo atribuye directamente a la inseguridad, cifra que subió tres puntos desde julio. El factor económico creció al 22% como causa de malestar, mientras las quejas por el manejo político disminuyeron al 9%.
En cuanto a los problemas específicos que más preocupan a la población, la inseguridad general alcanza el 61% de menciones agregadas (53% en Quito y 70% en Guayaquil). Le siguen la economía con el 22% y la categoría de mal gobierno o corrupción con el 16%.
En el ámbito emocional, la indignación lidera las sensaciones ciudadanas con el 34%. Le siguen el miedo con el 30%, la esperanza con el 20%, el cansancio con el 13% y la confianza con apenas el 3%.
Contrastes familiares y expectativas a futuro
Pese al pesimismo en el entorno público, el 70% de las personas encuestadas califica su situación personal y familiar como buena o muy buena (72% en Quito y 70% en Guayaquil). El informe del CIEES destaca que la familia actúa como un espacio de contención frente al temor exterior provocado por la delincuencia y la economía.
Respecto al futuro del país en los próximos seis meses, el 83% de los consultados considera que la situación estará igual o peor. En Quito, el 44% prevé que el escenario empeorará, el 40% cree que seguirá igual y el 15% proyecta una mejora. En Guayaquil, el 53% opina que la situación seguirá igual, el 28% que estará peor y el 14% que mejorará.
Dinámica de la opinión pública
El análisis estadístico del CIEES clasifica a la ciudadanía en cuatro clústers: un 39,5% de “consistentes negativos”, un 28,9% de “consistentes positivos”, un 23,3% de “esperanzados” y un 8,3% de “críticos selectivos”.
El organismo concluye en su reporte que la recuperación del presidente Daniel Noboa en agosto recompone la valoración de su figura y gestión, aunque sin fortalecer la confianza en la misma proporción. El documento señala que el capital político oficialista muestra variaciones constantes y depende de la entrega de resultados concretos en materias de seguridad y economía para sostenerse en el tiempo.




