La periodista Gisella Bayona anunció que se apartará del ejercicio periodístico tras denunciar ataques dirigidos contra ella y su familia.
Bayona comunicó su decisión mediante un video difundido en sus redes sociales este miércoles 2 de septiembre.
La comunicadora relacionó los ataques con sus cuestionamientos sobre la falta de medicamentos en hospitales públicos y otras críticas dirigidas al Gobierno.
Además, rechazó tener negocios con el sistema público de salud o haber sido proveedora del Estado.
Su pronunciamiento ocurre después de declaraciones del presidente Daniel Noboa sobre una periodista y su pareja. Aunque no mencionó nombres, posteriormente diferentes plataformas identificaron a Bayona como la persona aludida.
¿Qué dijo Daniel Noboa?
El episodio comenzó después de una entrevista concedida por Noboa a Radio Centro Digital el pasado 28 de agosto. https://www.youtube.com/live/j5C22SpL4b4?si=QGUrGy7r0VHZ9QFx
Durante ese espacio, el mandatario habló sobre periodistas con medios digitales que cuestionan a su administración.
Noboa afirmó que una periodista sería proveedora del sistema de salud. También sostuvo que su pareja tendría vínculos con las denominadas “mafias eléctricas”.
Además, señaló una supuesta relación de esa persona con el exvicepresidente Jorge Glas.
El mandatario no mencionó directamente a Gisella Bayona ni a su esposo, José Roberto Alvear Campodónico.
Sin embargo, después de sus declaraciones, diferentes cuentas y plataformas comenzaron a identificarlos como las personas a las que supuestamente hacía referencia.
Posteriormente circularon publicaciones que relacionaban a Alvear con investigaciones judiciales, irregularidades en salud y supuestos vínculos con el sector eléctrico.
Lupa Media detecta información manipulada y fuera de contexto
Lupa Media investigó los documentos utilizados para respaldar varias de las acusaciones difundidas contra Bayona y su esposo.
La verificación encontró capturas manipuladas de registros de Fiscalía. Además, identificó información real presentada fuera de contexto y afirmaciones sin sustento en los documentos revisados.
Una de las publicaciones presentaba a Alvear como sospechoso dentro de un expediente por falsificación informática.
Sin embargo, la consulta directa realizada por Lupa Media en el sistema de Fiscalía mostró que Alvear aparece como denunciante en ese expediente.
Otra captura estaba relacionada con una noticia del delito por apropiación fraudulenta mediante medios electrónicos.
No obstante, los sujetos mostrados en la publicación tampoco coincidían con la información disponible en el registro oficial de Fiscalía.
Por ello, Lupa concluyó que esas capturas no reproducían fielmente los registros públicos consultados.
Alvear sí consta como sospechoso en otro expediente
La verificación también encontró información que requiere una precisión.
Alvear sí aparece como sospechoso en otra noticia del delito registrada en marzo de 2026.
Ese expediente está relacionado con una presunta retención ilegal de aportaciones a la seguridad social y también menciona a MEDICOMPANIES.
Sin embargo, constar como sospechoso en una noticia del delito no significa que exista una condena.
Tampoco determina por sí mismo una responsabilidad penal. Fiscalía deberá establecer si existen elementos suficientes para avanzar dentro del proceso correspondiente.
Esta precisión resulta importante porque las publicaciones difundidas atribuyeron a Alvear varios antecedentes como si todos correspondieran a investigaciones en su contra.
No encuentran evidencia sobre las denominadas “mafias eléctricas”
Lupa Media también verificó la afirmación que relacionaba al esposo de Bayona durante 15 años con las denominadas “mafias eléctricas”.
La investigación no encontró documentos que demuestren esa trayectoria como empresario, contratista, funcionario u operador del sector eléctrico.
Además, la verificación tampoco encontró una sentencia o documento oficial que identifique a Alvear como testaferro de Jorge Glas.
Existen comunicaciones antiguas entre Alvear y Ricardo Rivera, tío del exvicepresidente, relacionadas con inversionistas interesados en el proyecto Fruta del Norte.
Sin embargo, esos intercambios no prueban por sí mismos que Alvear haya actuado como testaferro.
Bayona no consta como proveedora del Estado
Otro de los cuestionamientos relacionó directamente a Bayona con supuestos negocios dentro del sistema público de salud.
MEDICOMPANIES, empresa vinculada a Alvear, sí obtuvo contratación pública relacionada con servicios de salud en 2019.
Sin embargo, Lupa Media no encontró a Bayona como accionista, beneficiaria final o representante legal de esa compañía.
Además, la investigación no encontró adjudicaciones a MEDICOMPANIES durante el Gobierno de Daniel Noboa entre noviembre de 2023 y agosto de 2026.
Por ello, los documentos revisados no respaldan la afirmación de que Bayona sea proveedora del sistema público de salud.
Publicaciones contra Bayona se multiplicaron en redes
Después de las declaraciones presidenciales, diferentes plataformas comenzaron a publicar información relacionada con Bayona y su esposo.
Entre ellas estuvieron La Data, Contraluz, Contraplano y La Calle.
Las publicaciones abordaron supuestas irregularidades judiciales, negocios en salud y relaciones con el sector eléctrico.
Además, Lupa Media identificó mensajes, videos y capturas similares publicados por diferentes cuentas durante un periodo reducido.
El monitoreo citado por la organización registró más de 1.300 publicaciones provenientes de alrededor de 900 usuarios.
La verificación señaló que esta dinámica presenta indicios de difusión coordinada. Sin embargo, ese elemento no demuestra por sí mismo quién habría organizado las publicaciones.
Fundamedios pide investigar ataques contra Bayona
Fundamedios también documentó el caso y alertó sobre las consecuencias que pueden generar estos señalamientos contra periodistas.
La organización calificó lo ocurrido como una campaña coordinada de desprestigio contra Bayona.
Además, señaló que las declaraciones presidenciales permitieron identificar a la periodista pese a que Noboa no mencionó directamente su nombre.
Fundamedios pidió a la Fiscalía investigar el origen y una posible coordinación entre las cuentas que amplificaron los señalamientos.
Asimismo, solicitó mecanismos de protección para periodistas expuestos a este tipo de ataques en espacios digitales.
Gisella Bayona: “Yo elijo a mi familia”
Bayona respondió públicamente a las acusaciones mediante un video difundido en sus plataformas digitales. https://www.instagram.com/reel/Dcy8lQ_yqMJ/?igsi=bDMwcWN4bGt1ZzN3
La periodista aseguró que nunca ha tenido negocios con el sistema público de salud ni ha sido proveedora del Estado.
Además, defendió sus cuestionamientos sobre la falta de medicamentos en los hospitales públicos.
Según Bayona, cuando reclama por este problema busca representar a pacientes y familias que no encuentran los tratamientos necesarios.
La periodista también rechazó los señalamientos dirigidos contra su esposo y cuestionó la información difundida sobre sus procesos judiciales.
Sin embargo, su pronunciamiento tomó otro rumbo cuando habló de las consecuencias que esta situación tendría para su familia.
Bayona aseguró que puede enfrentar los ataques relacionados con su trabajo, pero no quiere exponer a sus familiares por ejercer su profesión.
Por esta razón, anunció su decisión de apartarse del periodismo.
“Yo elijo a mi familia”, manifestó la comunicadora antes de cerrar su mensaje con una pregunta: “¿En qué momento llegamos a esto?”.
Un debate que supera el caso de Gisella Bayona
La decisión de Bayona abre una discusión que va más allá de una periodista, un medio o un Gobierno. https://www.instagram.com/reel/Dcy8lQ_yqMJ/?igsi=bDMwcWN4bGt1ZzN3
Lo preocupante no radica únicamente en quién recibe hoy los ataques, sino en la posibilidad de normalizar estas prácticas frente a cualquier voz crítica.
Cuestionar una gestión pública no debería convertir a periodistas, opositores o ciudadanos en objetivos de descrédito.
Asimismo, una investigación judicial no debería utilizarse como una sentencia anticipada contra ninguna persona.
La libertad de expresión pierde sentido cuando cuestionar al poder genera temor a consecuencias personales o familiares.
Un Gobierno puede responder a una investigación periodística. También puede presentar documentos, aclarar información y exigir una rectificación cuando existan errores.
Sin embargo, el debate democrático exige que esas respuestas respeten las mismas garantías para todos.
Esto tampoco significa que un periodista esté por encima de la ley.
Si existen indicios de irregularidades, las instituciones deben investigarlos. No obstante, esos procesos requieren pruebas, debido proceso y respeto a la presunción de inocencia.
Las mismas reglas deberían aplicarse independientemente de quién sea investigado, quién gobierne o quién cuestione al poder.
Libertad de expresión enfrenta un escenario complejo
El caso tampoco ocurre de manera aislada dentro del debate sobre la libertad de expresión en Ecuador.
Fundamedios documentó 100 agresiones contra la libertad de expresión durante el primer semestre de 2026.
De ellas, 58 afectaron directamente a periodistas y otras 29 estuvieron dirigidas contra medios de comunicación.
Además, el espacio digital concentró 35 casos y se convirtió en el principal escenario registrado para este tipo de agresiones.
Estas cifras muestran que el debate sobre las condiciones para ejercer periodismo crítico supera cualquier caso particular.
Por ello, normalizar ataques, amenazas o campañas de descrédito representa un riesgo independientemente de la posición política de quien resulte afectado.
El poder público está sujeto al escrutinio precisamente porque administra recursos, toma decisiones y ejecuta políticas que afectan a toda la sociedad.
Preguntar por medicamentos, seguridad, contratos, obras públicas o cualquier asunto de interés ciudadano forma parte de esa fiscalización.
La respuesta debería producir más información y transparencia, no menos debate.
Por eso, la salida de Bayona deja una pregunta que trasciende su decisión personal.
¿Qué tipo de país se construye cuando una periodista considera que debe dejar de cuestionar para proteger a su familia?
Normalizar esa posibilidad sería mucho más preocupante que cualquier crítica dirigida al poder.




