El abastecimiento de medicamentos en hospitales públicos del Ecuador vuelve a quedar en una situación crítica luego de que fracasara la compra corporativa de fármacos impulsada por el Servicio Nacional de Contratación Pública (Sercop). El proceso de “subasta inversa corporativa fallida” fue declarado desierto para los 250 medicamentos destinados a la red pública de salud, según un reporte del portal digital Primicias.
La decisión se formalizó el 16 de diciembre de 2025, mediante una resolución suscrita por el director del Sercop, José Julio Neira. En el documento se señala que el proceso fue anulado debido a fallas técnicas en la plataforma tecnológica utilizada, la cual no correspondía al Sistema Oficial de Contratación Pública (SOCE), sistema habitual para este tipo de contrataciones.
El Sercop argumentó que el SOCE no contaba con un mecanismo específico para ejecutar una “subasta fallida” de medicamentos y que desarrollar uno nuevo habría requerido varios meses, por lo que se optó por una herramienta externa.
Cuestionamientos de proveedores y falta de claridad
El proceso pretendía replicar compras corporativas realizadas en años anteriores, pero se ejecutó con escasa difusión y sin mesas de trabajo con el sector farmacéutico. Esto generó confusión entre los proveedores, especialmente sobre cómo y dónde presentar las ofertas.
De acuerdo con actas de la Comisión Técnica citadas por Primicias, varias empresas cuestionaron que el procedimiento no se desarrollara dentro del SOCE y que dependiera de un portal externo sin integración directa con el Registro Único de Proveedores (RUP).
Opacidad y falta de transparencia
La falta de transparencia marcó todo el proceso. Solicitudes de información y consultas periodísticas no obtuvieron respuestas claras sobre las ofertas recibidas ni el avance de cada uno de los 250 medicamentos. Hasta el cierre del procedimiento, el portal habilitado no permitía verificar cuántas propuestas se presentaron ni sus condiciones, pese a que la normativa de contratación pública establece la publicidad como un principio fundamental.
Paradójicamente, las fallas de la plataforma alternativa fueron la causal oficial para declarar desierto el proceso, sustentadas en un informe de “incidencia operativa en entorno productivo”.
Impacto en la crisis de desabastecimiento
Este nuevo revés agrava la crisis de desabastecimiento de medicamentos en la red pública de salud. Las compras corporativas son clave para suscribir convenios marco que garantizan la provisión continua de fármacos a nivel nacional. Sin embargo, los últimos convenios vigentes, firmados entre 2022 y 2023, han ido venciendo sin ser renovados.
Según cifras oficiales, el número de convenios activos pasó de 338 a mediados de 2025 a 291 a finales de ese año, frente a un cuadro básico que contempla más de 600 medicamentos. Ante este escenario, el Ministerio de Salud y el IESS recurrieron a declaratorias de emergencia para compras de corto plazo, sin lograr una solución estructural al problema.




