El alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, defendió este viernes la construcción de pasos elevados en la Avenida del Bombero, en el sector de Los Ceibos. Aseguró que el proyecto “tiene permisos, informes técnicos y cumple con la ley”. Además, anunció que la próxima semana presentarán 20 mil firmas “de gente que sí aprueba la obra”, enfatizó.
Alvarez, cuestionó la decisión del Ministerio del Ambiente (MAATE) de suspender el registro ambiental para la construcción de los pasos elevados. Reiteró que la obra fue impulsada por el Municipio y por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
“Esto, sin duda, no le va a gustar a la CAF”, advirtió, al referirse al impacto que la medida podría tener sobre la credibilidad de Ecuador frente a los organismos multilaterales.
Según el alcalde, el municipio cumplió con todos los requisitos exigidos por la normativa ambiental local y por el propio organismo financiero.
“Hemos entregado toda la documentación como lo exige cualquier préstamo de cualquier multilateral serio en el país. Es una obra importantísima, que no es solo para Los Ceibos, es priorizar el bien común para todos los guayaquileños”, dijo.
La suspensión del registro ambiental fue solicitada por el MAATE a la Prefectura del Guayas tras recibir denuncias ciudadanas por posibles afectaciones al medioambiente. Sin embargo, Alvarez sostiene que no existen pruebas ni sustentos técnicos que justifiquen la medida.
“Dicen que hay 3.000 supuestas denuncias que no presentan y un supuesto impacto ambiental. Ha de ser de un par de trolls, o 20 ciudadanos y unos 100 trolls, mejor dicho.”
Álvarez afirmó que el Municipio ha socializado la obra durante tres años, que el crédito cuenta con garantía soberana del Gobierno central y que la suspensión no solo afecta a Guayaquil, sino que deja un mal precedente para cualquier GAD que busque financiamiento externo.
“La prefectura acata y nos suspende el registro ambiental. Es penoso. Yo la quiero a la prefecta, pero esa es la realidad. Lo digo con dolor.”
Añadió que esta medida pone en riesgo más de 1.500 empleos directos y 3.000 indirectos, así como una inversión superior a los USD 14 millones.
“Hoy, en plena crisis, traemos una obra importantísima para generar empleo, para mover la economía que está muerta, y lo único que recibimos es persecución a Guayaquil”, recalcó el alcalde.
Finalmente, anunció que la próxima semana se reunirán con representantes de la CAF, quienes —aseguró— están al tanto de que se ha cumplido con todos los requisitos legales y técnicos.




