El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, exigió este 15 de octubre claridad y justicia en el caso de la explosión ocurrida en junio pasado en las calles Eloy Alfaro y Ayacucho, en el sector de la Bahía.
Durante una rueda de prensa, Álvarez cuestionó fuertemente a la Fiscalía del Guayas por abstenerse de acusar al principal sospechoso del atentado, identificado como Iván B., a pesar de las evidencias presentadas por Segura EP, la Policía Nacional y fuerzas militares.
“Esa fue la primera bomba en junio. Luego vino la de Rumichaca y Quisquís, después la de la cárcel Regional, y ahora la de Joaquín Orrantia, que ya cobró una vida”, recordó el alcalde, visiblemente molesto.
Álvarez calificó como “justicia de porquería” y “justicia selectiva” la decisión de archivar el caso y liberar al presunto autor material del atentado, quien, según dijo, quedó en libertad pese a la existencia de indicios claros, concordantes y unívocos.
El alcalde también solicitó que se investigue la presencia de un vehículo Porsche, con placa registrada a nombre de la empresa Industrial Molinera, en la vivienda donde se detuvo a Iván B. Según detalló, una mujer y un chofer llegaron en ese vehículo hasta una casa en La Trinitaria, ingresaron y salieron varias veces tras la detención del sospechoso.
“Quedarse callado es alimentar teorías que hoy podrían tener características feas”, dijo en referencia al silencio del presidente Daniel Noboa frente al caso.
Álvarez instó al Gobierno Nacional y a las autoridades judiciales a actuar con firmeza y transparencia frente al crimen organizado que opera en la ciudad.
“Guayaquil no tolera un acto terrorista más. Debemos llegar hasta las últimas instancias con estos grupos que siembran miedo en la ciudadanía”, subrayó.
A la par, la Fiscalía General del Estado emitió un comunicado en el que afirmó que la investigación del caso se realizó de manera rigurosa, pero que no se encontraron elementos suficientes que vinculen a Iván B. con la explosión en la Bahía.




