El presidente del Parlamento, Niels Olsen, detalló este martes que cerca de 40 funcionarios se han desvinculando por parentesco con asambleístas. Añadió que también se procederá con los servidores legislativos que tienen a sus familias trabajando en departamentos administrativos.
De ellos, 19 lo hicieron por renuncia voluntaria y 21 fueron desvinculados mediante decisión administrativa.
Un comunicado del Parlamento detalló que “en todos los casos, la decisión se aplicó sin miramientos, sin excepciones y sin medidas especiales para nadie”.
Este sábado, el Consejo de Administración Legislativa (CAL) aprobó por unanimidad varias reformas. Una de las principales modifica el artículo 7 del Reglamento Interno de Talento Humano, e incorpora disposiciones que prohíben la contratación de personas con vínculos de consanguinidad o afinidad.
A partir de ahora, ningún asambleísta principal, suplente o alterno principalizado podrá contratar personal con quien mantenga vínculos de consanguinidad o afinidad hasta el cuarto y segundo grado, respectivamente. Esta misma limitación se extiende a las autoridades del nivel jerárquico superior en el área administrativa.
Las reformas también incluyen nuevas inhabilidades para ocupar cargos en la Asamblea. Entre ellas, figuran condenas ejecutoriadas por peculado, concusión, cohecho, lavado de activos, tráfico de influencias, delincuencia organizada, acoso sexual, trata de personas, violación, entre otros delitos. Quienes hayan sido destituidos por mala gestión de fondos públicos tampoco podrán ejercer funciones legislativas.
Con la inclusión de los artículos 7.1 y 7.2 al reglamento, la Coordinación General de Talento Humano podrá iniciar investigaciones internas por posibles casos de nepotismo. Si detecta irregularidades, emitirá un informe técnico que permitirá a la máxima autoridad disponer la desvinculación inmediata del funcionario. Esta medida también se aplicará a los asesores de asambleístas, una facultad que no existía antes.
Las nuevas disposiciones no se aplican a funcionarios con nombramiento permanente previo a la actual administración ni a personas de grupos de atención prioritaria.
Además, el CAL aprobó un reglamento que obliga a los legisladores a mantener activada la cámara de sus dispositivos durante todas las sesiones virtuales, como una muestra de respeto hacia la ciudadanía y la institucionalidad parlamentaria. La medida busca fortalecer la transparencia y el respeto institucional.




