La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió este martes, 1 de julio, a la Corte Interamericana (Corte IDH) que emita medidas provisionales en favor del exvicepresidente Jorge Glas, quien regresó a la cárcel de máxima seguridad La Roca, en Guayaquil, tras recibir una condena de 13 años por el caso Reconstrucción de Manabí.
La solicitud de la CIDH responde a una “posible amenaza grave, urgente e irreparable contra su vida, integridad y salud”.
La CIDH ya le otorgó medidas cautelares en 2019. Desde entonces, recopiló información entre abril de 2024 y febrero de 2025 sobre su estado de salud físico y mental.
En la Resolución 13/2025, emitida el 10 de febrero, la CIDH instó al Estado a tomar medidas inmediatas. Esto, tras conocer su intento autolítico del 7 de abril de 2024 y la evaluación médica hecha durante una visita en octubre del mismo año.
Recomiendan traslado, atención médica y seguimiento judicial
La Comisión pidió que Glas sea evaluado de forma urgente en un hospital y trasladado a otro centro penitenciario que cumpla con los estándares de salud. También solicitó restablecer la “Mesa Técnica” médica, dar acceso a su expediente clínico y continuar con las investigaciones judiciales relacionadas con su caso.
Con base en esta situación, la CIDH consideró que el caso de Glas se ajusta a lo establecido en el artículo 63.2 de la Convención Americana: extrema gravedad, urgencia y posibilidad de daño irreparable.
Las medidas provisionales son vinculantes y buscan evitar daños a personas en riesgo. La Corte Interamericana puede emitirlas solo en casos críticos. Los Estados tienen la obligación de cumplirlas sin demora.
La CIDH es un órgano de la Organización de los Estados Americanos (OEA) responsable de proteger los derechos humanos en América. Está compuesta por siete miembros independientes que no representan a sus países y actúa como órgano consultivo del sistema interamericano.




