La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) rechazó el anuncio del Gobierno Nacional, difundido la noche del domingo, 19 de octubre, en el que se dio por terminada la posibilidad de diálogo con las organizaciones indígenas y sociales del país.
En un comunicado, la CONAIE calificó la medida como “autoritaria” y consideró que el Ejecutivo “cerró toda posibilidad de diálogo” mientras “responde a las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI) a costa del sufrimiento del pueblo y del aumento de la pobreza”, reiteró la organización.
Según la CONAIE, no existen condiciones para el diálogo mientras continúe la represión y las vulneraciones a los derechos humanos. Denunció el incremento de heridos y detenidos, el cierre de medios comunitarios, el bloqueo de cuentas bancarias de organizaciones sociales y la apertura de investigaciones consideradas “arbitrarias”.
La organización indígena también exigió la liberación de varias personas detenidas durante las protestas, entre ellas los 12 de Otavalo, y rechazó la narrativa oficial que —asegura— “falsamente” los vincula con actos de terrorismo.
El movimiento indígena denunció una política de persecución y un discurso gubernamental “racista” que, según afirman, busca deslegitimar sus luchas históricas. “El Gobierno intenta justificar su autoritarismo con acusaciones falsas sobre supuestos vínculos con el narcotráfico, la minería ilegal o agendas externas”, indica el pronunciamiento.
La CONAIE subrayó que el diálogo verdadero requiere escuchar, reconocer errores y construir soluciones conjuntas. Propuso establecer un diálogo nacional, público y transparente, con participación de toda la estructura del movimiento indígena y otras organizaciones sociales.
Finalmente, la organización reafirmó su disposición a buscar salidas pacíficas al conflicto. “No se trata de una guerra, sino de construir consensos en beneficio de las mayorías. La paz no se impone con represión y amenazas; se construye con justicia y dignidad”, concluye el comunicado.




