El presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), Marlon Vargas, desmintió los rumores sobre una supuesta detención en la parroquia San Rafael y confirmó la continuidad del paro nacional, iniciado el pasado 22 de septiembre.
“Me encuentro bien”, declaró Vargas desde la provincia de Imbabura, en una rueda de prensa transmitida a través de redes sociales. En su intervención, negó que las movilizaciones hayan concluido y aseguró que el movimiento indígena permanece “en pie de lucha”.
Durante la declaración pública, Vargas informó que los pueblos de la Sierra Norte resolvieron mantener las protestas con un pliego de exigencias que incluye:
- La libertad inmediata de todas las personas detenidas en el contexto del paro nacional.
- La derogatoria del Decreto Ejecutivo 126, que eliminó el subsidio al diésel.
- El rechazo a la consulta popular y al referendo impulsado por el Gobierno.
- La derogatoria del estado de excepción y el levantamiento del toque de queda en territorios ancestrales.
Investigación a 50 dirigentes sociales
Además, la Conaie denunció la apertura de una investigación previa por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE) contra más de 50 dirigentes sociales, incluido el propio Vargas, por presunto enriquecimiento privado no justificado. La organización compartió en su cuenta oficial en X la notificación emitida por la FGE, en la que se solicita información de contacto electrónico para las respectivas diligencias legales.
“Denunciamos la persecución masiva de la Fiscalía contra más de 50 dirigentes, entre ellos Marlon Vargas, presidentes de nuestras regionales, equipos técnicos y defensores de derechos humanos y de la naturaleza”, alertó la Conaie.
La organización reafirmó su compromiso con las movilizaciones y advirtió que no cesará en sus acciones hasta que el Gobierno atienda sus demandas. Hasta el momento, el Ejecutivo no ha emitido una respuesta oficial frente a los nuevos pronunciamientos de la dirigencia indígena.




