Un foro de expertos analizó el impacto económico y social de la falta de diagnósticos oportunos en el país. Aunque se destaca la inversión en salud como motor económico, el sistema público enfrenta brechas de hasta seis meses para confirmar casos críticos como el cáncer de mama.
Salud: una inversión con retorno económico
Durante el encuentro “Conexión Ecuador”, especialistas nacionales e internacionales expusieron datos macroeconómicos que sitúan a la salud no solo como un derecho, sino como un eje de productividad. Según el estudio WifOR, entre 2017 y 2023, apenas cuatro enfermedades crónicas provocaron la pérdida de 83.500 años de vida saludable en los ecuatorianos.
La evidencia presentada sugiere que por cada dólar invertido en el sector salud, la economía nacional podría generar un retorno de entre 2 y 4 dólares. Sin embargo, la realidad del sistema actual muestra que la falta de prevención y diagnóstico temprano ha costado aproximadamente USD 699 millones en productividad perdida durante los últimos seis años.
Brechas críticas en diagnóstico y tratamiento
Uno de los puntos más sensibles abordados fue la situación del cáncer de mama. Expertos como el Dr. Manuel Pineda señalaron que, en el contexto regional y local, la confirmación de un diagnóstico puede tardar entre cinco y seis meses. Este retraso no solo reduce las probabilidades de supervivencia, sino que encarece los tratamientos paliativos para el Estado.
En cuanto a otras patologías, se destacaron los siguientes datos de impacto:
- Edema macular diabético: Cerca de 60.000 ecuatorianos con diabetes corren el riesgo de perder la visión. La falta de autonomía asociada a esta condición cuesta al país USD 259 millones anuales, de los cuales el 58 % podría mitigarse con prevención.
- Atrofia Muscular Espinal (AME): A inicios de 2026, la red pública ecuatoriana comenzó a otorgar los primeros tratamientos para adultos, un avance que los especialistas consideran un “hito”, aunque persisten desafíos en la articulación de la innovación.
- Hemofilia: El paso a modelos de profilaxis preventiva podría reducir hasta en un 99 % los costos directos de emergencias hospitalarias.




