Investigadores de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), asociados también a la Universidad Ovidius Constanta de Rumania y al Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO), anunciaron el descubrimiento de tres nuevas especies de ranas del género Pristimantis en los Andes del sur de Ecuador.
Las especies fueron nombradas Pristimantis chusquea, Pristimantis translucidus y Pristimantis oculolineatus, y habitan ecosistemas montañosos entre los 2.400 y 3.100 metros de altitud, estrechamente asociados a bosques dominados por bambú andino del género Chusquea.
De acuerdo con la clasificación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), dos de las especies están catalogadas como En Peligro, mientras que una se encuentra bajo la categoría de Preocupación Menor.
Adaptación y camuflaje en ecosistemas de alta montaña
Las nuevas ranas presentan características morfológicas que les permiten mimetizarse con hojas secas de bambú, lo que constituye un mecanismo de defensa frente a depredadores.


Características principales
- Pristimantis chusquea: Rana pequeña (hembras de aproximadamente 31 milímetros), con coloración dorsal crema a marrón claro y patrones oscuros que imitan hojas secas.
- Pristimantis translucidus: De tonalidad dorsal pálida a amarillenta; en los machos, el saco vocal es ligeramente translúcido. Se ha registrado en el Parque Nacional Podocarpus, la Reserva Tapichalaca y en las montañas cercanas al río Sangola.
- Pristimantis oculolineatus: Destaca por una línea oscura que atraviesa el ojo y una coloración crema a marrón con manchas irregulares. Se distribuye en áreas protegidas como el Parque Nacional Yacuri y la Reserva Numbala, además del Parque Nacional Podocarpus.
Investigación integradora y llamado a la conservación

El estudio combinó análisis genéticos, morfológicos y bioacústicos para confirmar que se trata de especies nuevas para la ciencia.
Los investigadores señalaron que el hallazgo evidencia el alto nivel de biodiversidad aún desconocida en los Andes ecuatorianos y subraya la urgencia de conservar estos ecosistemas, que enfrentan amenazas como la deforestación y el cambio climático.
“Proteger los bosques de bambú no solo significa conservar plantas, sino también toda una comunidad de especies altamente especializadas que dependen de ellas”, destacaron los científicos.
El descubrimiento se enmarca en políticas nacionales orientadas a fortalecer la investigación científica y la conservación de la biodiversidad.

Encuentra el estudio completo aquí:
https://academic.oup.com/zoolinnean/article/206/1/zlaf194/8423383




