La plataforma Taste Atlas publicó su lista anual de las 100 mejores cocinas del mundo, en la que Ecuador logró posicionarse entre los países destacados por su riqueza culinaria, sus ingredientes tradicionales y sus restaurantes emblemáticos.
El ranking lo lidera Italia con 4,64 puntos, seguida de Grecia (4,60) y Perú (4,54). Ecuador aparece en el puesto 49 con 4,17 puntos, ubicándose por encima de naciones como Inglaterra, Venezuela y Puerto Rico.
Taste Atlas, conocida por catalogar y calificar comidas, bebidas y restaurantes a escala global, mantiene evaluaciones durante todo el año y publica diversos listados que miden desde preparaciones emblemáticas hasta productos y productores gourmet.
Platos y productos ecuatorianos que brillan
La plataforma resaltó varios de los platos más populares del país. Entre ellos se encuentran:
- Fanesca
- Fritada
- Encebollado
- Bolón de verde
- Chifles
- Arroz con camarón
- Tigrillo
- Pan de yuca
A esta lista se suman preparaciones como las humitas, el locro de papa, la salsa de maní y los llapingachos, que consolidan la diversidad culinaria ecuatoriana.
En cuanto a productos alimenticios, Taste Atlas destacó al cacao, la uvilla, el choclo, el tomate de árbol, la naranjilla, la panela, el babaco y la chonta, ingredientes que forman parte esencial de la identidad gastronómica del país.
La selección también incluyó a los mejores productores gourmet, entre ellos:
Chocolate Hoja Verde, Paccari, Chocolate To’ak, Aceites Almenara y Alfajores Noli.
Restaurantes tradicionales recomendados
El listado menciona a varios de los lugares tradicionales más apreciados por especialistas gastronómicos dentro del país. Entre ellos destacan:
- Momalia (helados de paila, Ibarra)
- Ceviches Gust Conchas (conchas asadas, Guayaquil)
- Mamá Lola (Repe, Loja)
- Sereno Moreno (fritada, Quito)
- Picantería Valdano (encebollado, Guayaquil)
- Palacio de la Fritada (fritada, Quito)
- Fritadas Amazonas (fritada, Atuntaqui)
Con estos reconocimientos, Ecuador reafirma su posición como un destino culinario en crecimiento, respaldado por su diversidad de sabores, su riqueza agrícola y la calidad de sus productores y cocineros tradicionales.




