La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, difundió un vídeo en su red social X, en el que puede verse el momento en que marines del país norteamericano desplegados en el Caribe irrumpen en un tanquero cargado con petróleo frente a las costas de Venezuela.
La operación militar para confiscar un petrolero sancionado, en aguas cercanas a Venezuela, fue calificada como un hecho sin precedentes en más de una década.
La acción conjunta del FBI, Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y la Guardia Costera, se llevó a cabo este miércoles con apoyo del Departamento de Guerra de EE.UU.
Las imágenes muestran a equipos tácticos descendiendo en rappel desde un helicóptero hasta la cubierta del buque. Los agentes ingresan armados y aseguran la nave, que —según autoridades estadounidenses— era utilizada para transportar petróleo venezolano e iraní sujeto a sanciones.
Bondi explicó en un comunicado que el petrolero “ha estado bajo sanciones durante años por participar en una red ilícita que financia a organizaciones terroristas extranjeras”. Afirmó que la operación se realizó “de forma segura” y que la investigación para impedir el comercio de petróleo sancionado continúa.
Reacciones dentro del Gobierno de EE. UU.
Altos funcionarios estadounidenses respaldaron la acción. En redes sociales, responsables de seguridad nacional aseguraron que los esfuerzos para cortar recursos financieros a grupos considerados terroristas “seguirán día y noche”.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, añadió: “Si amenazan nuestra nación o violan la ley, no hay lugar —en tierra o mar— donde no podamos encontrarlos”.
Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump calificó al petrolero como “el más grande jamás incautado” y anticipó que “vendrán más acciones”.
La Marina estadounidense confirmó que una parte de su flota desplegada se encuentra en el Caribe, aunque no especificó el número exacto de unidades en la región.
Caracas acusa a EE. UU. de “acto de piratería”
El Gobierno venezolano emitió un comunicado condenando la incautación, a la que calificó de “robo descarado” y “crimen internacional”. Señaló que este episodio se suma a lo que considera la apropiación irregular de activos como Citgo, filial de PDVSA en Estados Unidos.
Caracas advirtió que llevará el caso ante organismos internacionales y denunció que Washington utiliza acciones militares para intensificar la presión contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Contexto regional y tensiones crecientes
La operación ocurre mientras la administración Trump incrementa su ofensiva contra Maduro, a quien acusa de encabezar una red de narcotráfico. Desde septiembre, fuerzas estadounidenses han destruido más de veinte embarcaciones presuntamente vinculadas al tráfico de drogas en el Caribe y el Pacífico, en acciones que han dejado decenas de fallecidos.
Trump ha señalado que su Gobierno evalúa posibles incursiones terrestres para aumentar la presión sobre Caracas, mientras que Maduro ha llamado a sus seguidores a “prepararse para defender el país”, calificando las acciones estadounidenses como intentos de agresión imperial.
La incautación también podría complicar aún más las exportaciones de crudo venezolano: analistas señalan que otros transportistas podrían mostrarse reacios a operar cerca del país ante el riesgo de acciones similares.
El incidente ocurrió el mismo día en que se celebraba en Oslo la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz a la líder opositora venezolana María Corina Machado.




