Una encuesta del Centro de Investigaciones y Estudios Especiales (CIEES), realizada el 8 y 9 de noviembre de 2025 en Quito y Guayaquil, reveló que la ciudadanía reconoce ampliamente el impacto de la violencia contra la mujer (VcM) en la economía y respalda con fuerza la inversión estatal en prevención.
Sin embargo, persisten brechas significativas en la disposición a denunciar, el conocimiento de rutas de atención y la confianza en las instituciones encargadas de responder a estos casos, según el estudio.
El sondeo se realizó mediante 820 entrevistas cara a cara a personas mayores de 16 años en zonas urbanas y rurales de ambas ciudades. El margen de error es del 4% y el nivel de confianza del 95%.
Amplio reconocimiento del impacto económico
El 93% de habitantes de Quito y el 83% de Guayaquil considera que la violencia contra la mujer afecta “mucho” o “algo” a la economía de las personas. Este nivel de conciencia confirma que la ciudadanía percibe la violencia como un problema estructural con consecuencias directas en los hogares, empresas y el gasto público.
Consenso sobre la importancia de invertir en prevención

La encuesta evidencia un fuerte pacto social en torno a la prevención: el 94% de la población cree que es “muy” o “algo importante” que Ecuador invierta recursos en prevenir la violencia.
Incluso con diferencias territoriales, el respaldo se mantiene sólido: en Quito la importancia más alta alcanza el 82% y en Guayaquil el 60%.
Diferencias marcadas en la disposición a denunciar
El 65% de las personas encuestadas afirma estar “muy dispuesta” a denunciar casos de violencia contra la mujer. Sin embargo, esta disposición varía considerablemente entre ciudades:
- Quito: 86% muy dispuesto
- Guayaquil: 45% muy dispuesto
Mientras tanto, la falta de disposición se concentra más en Guayaquil, donde 19% declara estar “poco” o “nada dispuesto”, frente al 4% en la capital.
Por otro lado, el 67% de la población afirma saber dónde denunciar casos de VcM. En Quito este porcentaje sube al 78%, mientras que en Guayaquil llega al 66%.
El cruce de variables muestra una relación directa entre conocimiento y disposición a actuar:
- 76% de quienes están muy dispuestos a denunciar conoce los mecanismos.
- Solo 41% de quienes tienen poca disposición sabe dónde hacerlo.
Incluso entre personas que no desean denunciar, 42% reconoce conocer los canales formales, lo que indica brechas informativas más profundas.
El análisis estadístico confirma esta asociación mediante un chi-cuadrado altamente significativo (χ²=243,68; p<0,001), con una fuerza moderada según el V de Cramer.
Conciencia alta, acción limitada

La encuesta identificó tres factores estructurales que explican la falta de denuncias:
- Miedo a represalias
- Falta de confianza en las instituciones
- Vergüenza o estigma social
Estas razones representan el 74% de las respuestas en el consolidado nacional, llegando al 79% en Quito y al 70% en Guayaquil.
El estudio concluye que, aunque la ciudadanía reconoce la gravedad de la violencia contra la mujer y apoya la prevención, aún no se siente plenamente en capacidad de actuar. Persisten miedos, desconfianza institucional y desinformación que restringen la denuncia y el acceso a los servicios de apoyo.
Los resultados sugieren que Ecuador necesita reforzar:
- La difusión sobre mecanismos de denuncia.
- Las estrategias comunitarias de información y acompañamiento.
- La confianza en las instituciones encargadas de proteger a las víctimas.
- La reducción del estigma social que rodea a la violencia de género.
Según el informe, estas deben ser prioridades tanto para el Estado como para los gobiernos locales y programas de cooperación.




