Los líderes de la Unión Europea y el Reino Unido reaccionaron con cautela ante la operación militar estadounidense en suelo venezolano. La comunidad internacional europea prioriza ahora el respeto al derecho internacional y la seguridad de sus ciudadanos residentes en el país sudamericano.
La Unión Europea prioriza la legalidad y la desescalada
En primer lugar, la Alta Representante de la UE, Kaja Kallas, confirmó contactos directos con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Ella enfatizó que los principios de la Carta de la ONU deben respetarse bajo cualquier circunstancia. Kallas reiteró que Nicolás Maduro carece de legitimidad democrática según la postura oficial del bloque europeo. No obstante, la diplomática hizo un llamado urgente a la moderación para evitar una catástrofe humanitaria mayor.
Sumado a esto, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, expresó su gran preocupación por la evolución de los acontecimientos en Caracas. Él manifestó que la Unión Europea seguirá apoyando una solución pacífica e inclusiva para la crisis venezolana. Por otro lado, el presidente español Pedro Sánchez instó a una desescalada inmediata de las tensiones bélicas. El gobierno de España ofreció sus buenos oficios para mediar en una salida negociada al conflicto actual.
Respuestas diversas desde Londres, Roma y Berlín
Con respecto a la posición británica, el primer ministro Keir Starmer aclaró que el Reino Unido no participó en los ataques de Washington. Él solicitó una conversación urgente con Donald Trump para conocer los detalles exactos de la operación militar. Starmer subrayó la importancia fundamental de defender la legalidad internacional en todo momento y lugar.
De manera similar, en Italia, la primera ministra Giorgia Meloni mantiene operativa una unidad de crisis para proteger a sus compatriotas. El ministro de Exteriores, Antonio Tajani, vigila la situación de los 160,000 ciudadanos italianos que residen en Venezuela. Finalmente, el gobierno de Alemania convocó a su equipo de emergencia para evaluar el impacto del ataque. Rusia condenó la acción militar y exigió a Estados Unidos aclarar el paradero actual de Nicolás Maduro.




