La joven estilista de 28 años fue vista por última vez durante la madrugada del 19 de julio, en el sector de Cumandá.
Siete días después de la desaparición de Lizeth Esthela Bunshi, una joven estilista de 28 años, sus familiares insistieron en que parte del operativo de búsqueda regrese a los alrededores de Cumandá, en el centro de Quito, al considerar que aún podrían existir zonas de difícil acceso que no han sido inspeccionadas completamente.
Las labores de rastreo continúan en la quebrada del río Machángara y sus alrededores, mientras la familia mantiene la esperanza de encontrar a la joven estilista.
La búsqueda se extendió por 15 kilómetros

Lizeth fue vista por última vez durante la madrugada del 19 de julio, en el sector de Cumandá. Desde entonces, equipos de rescate han recorrido aproximadamente 15 kilómetros siguiendo el cauce del río Machángara hasta el sector de Nayón.
La Fiscalía investiga el caso como una presunta desaparición involuntaria y procesa a Cristian Villavicencio, quien habría sido una de las últimas personas que estuvo con la joven antes de perderse su rastro.
La familia pide volver al punto donde desapareció
Norma Bunshi, hermana de Lizeth, explicó que cerca del sitio donde comenzó el rastreo existen áreas con abundante vegetación, desniveles, oquedades y accesos complejos que, a su criterio, podrían requerir una nueva inspección.
Aclaró que la familia no solicita suspender las operaciones que continúan en Nayón u otros sectores del río, sino que parte del personal vuelva a Cumandá para descartar cualquier espacio pendiente de revisión.
Solicitan más especialistas y perros de rastreo
Durante los primeros días de la búsqueda, familiares y amigos ingresaron por cuenta propia a la quebrada impulsados por la desesperación. Sin embargo, posteriormente el acceso fue restringido debido a los riesgos del terreno.
Ahora, la familia pide que cualquier nueva inspección sea realizada exclusivamente por personal especializado y solicita reforzar el operativo con más bomberos, policías, rescatistas y unidades caninas de rastreo.
Las labores oficiales han incluido recorridos por las orillas del río Machángara, inspecciones en zonas de acumulación de agua, sobrevuelos con drones y la participación de equipos de rescate acuático y vertical.
Mientras tanto, la familia sostiene que aún podrían existir sectores sin revisar en el punto donde Lizeth desapareció y espera que las autoridades evalúen la posibilidad de ampliar nuevamente las búsquedas en Cumandá.




