Familiares de ocho pescadores artesanales desaparecidos desde el 20 de enero de 2026 en las costas de Manabí solicitaron a la Fiscalía mayor celeridad en las labores para ubicarlos. La tripulación se encontraba a bordo del barco Fiorella, del cual se perdió comunicación una semana después de haber zarpado.
La embarcación salió el 13 de enero desde el muelle de Jaramijó con diez personas a bordo. Sin embargo, el 22 de enero, dos pescadores lograron regresar a tierra y relataron lo ocurrido. Según su testimonio, durante las faenas de pesca se alejaron del barco y observaron humo proveniente de la nave Fiorella, por lo que buscaron otra embarcación para retornar.
Las familias acudieron el 29 de enero a la Fiscalía de Manta para presentar la denuncia formal por la desaparición. Entre los tripulantes se encontraban el esposo y el hijo de Lourdes Mero, quien expresó su angustia ante la falta de noticias. “¡Estamos desesperados!”, manifestó.
Los allegados pidieron que se refuercen las tareas de búsqueda con apoyo aéreo, ya que una embarcación enviada previamente llegó hasta el punto donde el barco habría sido visto por última vez sin encontrar rastros.
Juan Alberto Alvia Cevallos, abogado de las familias, informó que tras el retorno de los dos pescadores se activaron acciones de auxilio y que la Capitanía del Puerto de Manta también envió una tripulación para participar en la búsqueda.
Los desaparecidos
Según los registros de la Fiscalía, las personas desaparecidas son: Juan Alfredo Arcentales Anchundia, Gabriel Aladino Mero Delgado, Jefferson Ariel Mero Cueva, Joel Steven Valencia Mero, Juan Carlos Valencia Mero, Jose Norberto Mero Quijije, Bryan Alfredo Arcentales Mero y Carlos Adrian Mendoza Macías.
Este caso se suma a la desaparición del barco Patricia Lynn, que ocurrió a finales de diciembre de 2024 frente a las costas de Manta, en la que una veintena de pescadores permanece sin ser localizada.




