La madrugada de este miércoles, 9 de julio, la Fiscalía General y la Policía Nacional ejecutaron tres allanamientos en Quito como parte de la investigación por la presunta violación de una menor de edad, caso que involucra al asambleísta Santiago Díaz.
Durante las intervenciones se recabaron documentos, dispositivos electrónicos, entre otros indicios, según dio a conocer la Fiscalía a través de su red social X. Posteriormente, la institución tomará versiones en los sitios allanados.
Por este caso, Díaz fue expulsado de las filas de la Revolución Ciudadana (RC). “Frente a la sola sospecha de un acto tan monstruoso, no hay espacio a la indiferencia. Siempre estaremos del lado de las víctimas, jamás encubriremos ni protegeremos a un agresor. La integridad de una niña y su familia está por encima de cualquier militancia o cargo”, indicó en un comunicado el movimiento político.
La coordinadora de esta bancada, Viviana Veloz, dijo que la inocencia, integridad, seguridad de una niña y su familia están por encima de todo. “Por ello, condenamos este acto monstruoso que se habría cometido en contra de una menor de edad”.
La legisladora exigió que la investigación se realice con celeridad e independencia. Y que sea la justicia la que determine la culpabilidad o inocencia de Díaz.
También la Asamblea Nacional, a través de un comunicado, solicitó a las autoridades judiciales actuar con celeridad en la investigación de la denuncia y su sanción, a fin de proceder de conformidad con los procedimientos establecidos en la Ley Orgánica de la Función Judicial.
Este martes, 8 de julio, trascendió en redes sociales la denuncia colocada en Fiscalía en contra de Díaz Asque por la presunta violación a una menor de edad.
Ahí se relata que la violación habría ocurrido hace dos meses, cuando la madre y tía de la menor acudieron a una fiesta con Santiago Díaz, en donde consumieron bebidas alcohólicas.
Según recoge el documento, Díaz estaba alcoholizado y llevó a la menor de 12 años a una habitación para ultrajarla. «Todo esto lo han tenido oculto, por aproximadamente dos meses, la madre y la tía, sin denunciar los hechos», contó el denunciante, quien es el padre de la niña.




