El ministro del Interior, John Reimberg, explicó que el Gobierno busca reforzar el sistema penitenciario con policías y militares en servicio pasivo.
“Estamos haciendo ciertas modificaciones para que personal policial y militar que ya ha salido de las fuerzas, puedan incorporarse al servicio de seguridad del SNAI. Para que ellos sean los nuevos funcionarios. Porque ya cuentan con una capacitación, una preparación, muy aparte de la que tengamos”, detalló Reimberg en una entrevista para el programa Políticamente Correcto, de Ecuavisa.
El ministro añadió el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de la Libertad (SNAI) liderará el proceso de reestructuración.
Especificó que se requiere una reforma legal para que los retirados no pierdan el 40 % de su pensión si aceptan ingresar al sistema penitenciario.
Consultado sobre cuántos policías o militares retirados se integrarán al sistema, Reimberg solo respondió que serán los “necesarios”. No dio fechas ni cifras específicas.
En cuanto al proceso de depuración, detalló que, entre enero y junio, 196 policías han sido separados. La mayoría ya está detenida. Sin embargo, no se ha informado sobre militares expulsados por corrupción.
Durante la entrevista, Reimberg reiteró el compromiso del Gobierno contra el crimen organizado. Señaló que está por concluir una nueva cárcel y que se construyen dos centros de máxima seguridad.
Aseguró que se recibió un sistema sin control, pero que ya se aplica tecnología y se incorpora personal calificado.
“La nueva prisión de Santa Elena estará lista a fin de año. La transformación no se improvisa: se lidera con decisión y se construye con responsabilidad”, concluyó el ministro.




