Las autoridades federales de inmigración permitieron que uno de los sospechosos del robo de joyas de $100 millones, considerado el más grande en la historia de Estados Unidos, se deportara voluntariamente a Sudamérica en diciembre, una decisión que sorprendió y generó molestia entre los fiscales que planeaban llevarlo a juicio y enviarlo a prisión.
Jeson Nelon Presilla Flores fue uno de los siete acusados el año pasado de seguir un camión blindado hasta un área de descanso en una carretera rural al norte de Los Ángeles y robar millones de dólares en diamantes, esmeraldas, oro, rubíes y relojes de diseñador en 2022.
Flores enfrentaba hasta 15 años en una prisión federal si era declarado culpable de los cargos de conspiración para cometer robo de envíos interestatales y extranjeros, así como de robo de envíos interestatales y extranjeros. El acusado se declaró no culpable.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) deportó a Flores a finales de diciembre luego de que solicitara una salida voluntaria, de acuerdo con documentos judiciales presentados por los fiscales. ICE no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios enviada por correo electrónico.
Tras la deportación, el abogado defensor de Flores, John D. Robertson, presentó una moción para desestimar la acusación contra su cliente, en la que solicitó que los cargos sean eliminados de manera permanente y que el caso se cierre definitivamente.
Los fiscales federales se opusieron a la moción y señalaron que aún esperan llevar a Flores a juicio. En su petición, solicitaron que los cargos sean desestimados “sin perjuicio”, con el fin de mantener abierta la posibilidad de procesarlo penalmente en el futuro.
Libertad bajo fianza
Según documentos judiciales presentados por la defensa, Flores era residente permanente legal y se encontraba en libertad bajo fianza cuando fue transferido a la custodia de ICE en septiembre. Los fiscales federales afirmaron que desconocían que existía una orden de detención migratoria en su contra.
Robertson argumentó en su moción que esta situación constituyó una violación de los derechos de Flores dentro del proceso penal y que ello justifica la anulación del caso.
Durante una audiencia migratoria celebrada el 16 de diciembre, Flores optó por ser deportado a Chile, de acuerdo con los documentos judiciales. El juez negó su solicitud de salida voluntaria, pero emitió una orden final de expulsión, tras lo cual Flores fue enviado a Ecuador.
El robo de alto perfil ocurrió en julio de 2022, cuando los sospechosos inspeccionaron el remolque de un camión de la empresa Brink’s tras salir de una exposición internacional de joyería cerca de San Francisco, cargado con decenas de bolsas de joyas, según la acusación. Aunque las víctimas reportaron pérdidas superiores a los 100 millones de dólares, Brink’s declaró que el valor de los artículos robados era inferior a los 10 millones.
Una demanda presentada por la compañía de seguridad indicó que, al momento del robo, uno de los conductores dormía dentro del camión, mientras que el otro se encontraba comprando comida en el área de descanso cuando los ladrones irrumpieron en el remolque.




