La Policía Nacional maneja como hipótesis que varios de los detenidos mantenían una relación de trabajo con el funcionario asesinado en junio.
Las investigaciones sobre el asesinato de Santiago Ávalos, gerente financiero de la Universidad de Las Américas (UDLA), giran en torno a su círculo profesional. La Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased) formuló una nueva hipótesis sobre este hecho violento.
La entidad policial detectó de forma reciente que parte de los sospechosos capturados poseían un vínculo laboral directo con el directivo. Esta línea de investigación busca esclarecer las motivaciones detrás del ataque armado perpetrado el pasado 11 de junio de 2026 en el norte de Quito.
Las autoridades mantienen bajo custodia a seis ciudadanos vinculados al caso tras un operativo simultáneo de la Fiscalía General del Estado. La acción conjunta dejó cinco adultos detenidos y un menor de edad aislado en distintas zonas estratégicas de la capital.
Antecedentes del operativo en la capital
Los allanamientos fiscales tuvieron lugar en sectores como Jipijapa, la avenida Diego Vásquez de Cepeda y las instalaciones del campus UDLAPARK. En este último punto, las fuerzas del orden concretaron la captura de tres de los presuntos implicados.
El ministro del Interior, John Reimberg, ratificó que los procesados enfrentan cargos por el homicidio del administrador de 42 años. Durante los registros a los inmuebles, los peritos incautaron ordenadores, teléfonos celulares y soportes digitales de almacenamiento de datos.
La justicia evalúa las evidencias recabadas para determinar el nivel de autoría de cada sospechoso en la planificación del delito. El adolescente implicado permanece bajo el régimen de las unidades judiciales especializadas en menores de edad.
El día del ataque en Miravalle
El crimen sucedió cuando la víctima conducía su vehículo hacia su residencia familiar a través de la avenida Oswaldo Guayasamín. Santiago A. se percató de que dos sujetos a bordo de una motocicleta seguían de cerca su trayectoria vial en el sector de Miravalle.
Antes de sufrir la agresión, el funcionario telefoneó a su cónyuge y compartió su ubicación satelital en tiempo real mediante su teléfono móvil. Poco después de la alerta, los atacantes interceptaron el automóvil y abrieron fuego contra el conductor.
El vehículo perdió el control debido a los impactos de bala recibidos y colisionó contra una estructura de alumbrado público en la vía. Familiares del fallecido indicaron que el profesional desempeñaba la gerencia financiera de la institución educativa desde hace más de una década.




