El hallazgo de ocho cuerpos con señales de tortura y disparos de armas de fuego conmocionó este lunes a la provincia de Los Ríos, una de las zonas bajo estado de excepción debido al incremento de la violencia vinculada al crimen organizado.
Según el reporte policial, los cadáveres —cuatro hombres y cuatro mujeres— fueron encontrados en el recinto Los Amazu, perteneciente al cantón Buena Fe, alrededor de las 06:35. Las víctimas estaban maniatadas con cintas de embalaje, con las cabezas cubiertas por fundas negras, y presentaban múltiples heridas de bala.
De acuerdo con la información preliminar, tres de los fallecidos registraban antecedentes por tráfico de drogas, mientras que entre las víctimas se identificó a un adolescente de 17 años.
Fuentes policiales indicaron que los cuerpos habrían sido ejecutados en otro lugar y posteriormente abandonados en el sitio durante la madrugada. Los moradores del sector fueron quienes alertaron a las autoridades tras escuchar disparos y notar movimientos inusuales en la zona.
La investigación también apunta a que las ocho personas eran originarias de Quito y fueron reportadas como desaparecidas desde el 10 de octubre, cuando viajaban hacia Santo Domingo de los Tsáchilas por el feriado.
Ola de violencia en el país
Este hecho ocurre horas después de la masacre registrada en el suburbio de Guayaquil, donde seis personas murieron y al menos 17 resultaron heridas durante un ataque armado en medio de una celebración barrial.
La provincia de Los Ríos —junto con Guayas, Manabí y Esmeraldas— continúa bajo alerta de seguridad reforzada, ante la escalada de asesinatos múltiples y disputas entre bandas criminales.
La Policía Nacional desplegó unidades de Criminalística, Dinased y Grupo de Operaciones Especiales (GOE) para realizar el levantamiento de los cuerpos y recolectar evidencias.
Las autoridades aún no confirman el móvil del crimen, pero no descartan que esté relacionado con ajustes de cuentas o conflictos entre organizaciones delictivas que operan en la zona.




