El Consejo Nacional Electoral (CNE) informó que más de 825 observadores nacionales e internacionales han sido acreditados para vigilar el desarrollo de la consulta popular y el referéndum que se realizarán el próximo 16 de noviembre.
La presidenta del CNE, Diana Atamaint, señaló que la presencia de las misiones de observación es clave para fortalecer la transparencia y la confianza pública en el proceso electoral. “Sus miradas y voces consolidan la legitimidad del proceso y honran los lazos de cooperación internacional”, afirmó durante una reunión con representantes del cuerpo diplomático acreditado en el país.
Durante el encuentro de trabajo con el cuerpo diplomático se trataron temas como el proceso de escrutinio y el transmisión de resultados; el Voto de los presos sin sentencia en firme, y el Voto en Casa para ancianos o personas con alto grado de discapacidad registrados ante el CNE.
Los ecuatorianos acudirán a las urnas para pronunciarse, en una consulta popular, sobre la eventual instalación de una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Constitución, en reemplazo de la elaborada en 2008, durante el Gobierno de Rafael Correa (2007-2017).
Asimismo, en un referéndum se preguntará a los ciudadanos si están de acuerdo con que se elimine la prohibición de establecer bases militares extranjeras o instalaciones extranjeras con propósitos militares, y de ceder bases militares nacionales a fuerzas armadas o de seguridad extranjeras, reformando parcialmente la Constitución.
Otra pregunta versa sobre si están de acuerdo con que se elimine la obligación del Estado de asignar recursos del Presupuesto General del Estado a las organizaciones políticas, reformando parcialmente la Constitución.
De igual manera se preguntará si están de acuerdo con reducir el número de asambleístas y que se los elija según los siguientes criterios: 10 asambleístas nacionales; 1 asambleísta elegido por cada provincia; y 1 asambleísta provincial adicional por cada 400.000 habitantes de acuerdo al último censo nacional.




