El ministro de Salud, Juan Bernardo Sánchez, dijo al canal Ecuavisa que ya han comenzado con la separación de varios gerentes de hospitales públicos y la presentación de denuncias en la Fiscalía por presuntos actos de corrupción. Aseguró que su prioridad es “optimizar recursos, eliminar la corrupción y fortalecer el sistema público de salud”.
La medida llega en medio de quejas por falta de medicinas, insumos y hasta servicios básicos en varias unidades. Ecuador cuenta con 2.200 establecimientos médicos bajo control del ministerio, entre ellos 134 hospitales. En algunos, como el Eugenio Espejo de Quito, se suspendieron cirugías la semana pasada por fallas en el sistema de agua.
Para enfrentar el desabastecimiento, el Ministerio implementa un sistema de redistribución entre hospitales. “Cada hospital compraba por separado. El Enrique Garcés del sur no coordinaba con el Eugenio Espejo. Eso lo estamos cambiando desde el primer día”, explicó Sánchez.
El ministro reconoció fallas en la gestión hospitalaria. Citó como ejemplo el Hospital Guayaquil, donde hay suficiente stock de insumos de alto costo como prótesis o implementos para neurocirugía, pero escasean elementos básicos como guantes o sondas. “No puedo operar si no tengo dispositivos generales”, sostuvo.
Mientras avanza el proceso de descentralización de compras, que tomará seis meses, el combate a la corrupción sigue. “Hemos detectado compras sin justificación, posibles sobreprecios y bodegas mal manejadas”, afirmó.
Uno de los hallazgos más graves ocurrió en bodegas donde se ocultaban insumos caros dentro de cajas de batas descartables. “Encontré implementos para cirugía cardíaca, que cuestan miles de dólares, escondidos entre materiales de 15 centavos”, denunció el ministro.
Incluso, dijo que fármacos del sistema público aparecieron a la venta en locales de la Bahía, en Guayaquil. Como parte de su estrategia para fortalecer el sistema, Sánchez impulsa ordenamiento interno y busca ampliar horarios quirúrgicos para reducir las cirugías represadas.




