El magistrado federal estadounidense, Alvin K. Hellerstein, falleció este miércoles a los 92 años, en Nueva York. Su muerte obliga a reasignar el proceso judicial contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes enfrentan cargos federales en Estados Unidos.
El juez federal estadounidense Alvin K. Hellerstein, encargado del proceso penal contra Nicolás Maduro en Nueva York, falleció este miércoles, 28 de octubre, a los 92 años, según confirmó un portavoz del sistema judicial estadounidense a medios locales.
El magistrado, quien estaba próximo a cumplir 93 años, presidía el caso contra el depuesto mandatario venezolano y su esposa, Cilia Flores, procesados ante la justicia federal de Estados Unidos.
Su fallecimiento introduce un cambio en la conducción del proceso, debido a que las causas que permanecían bajo su responsabilidad deberán ser asignadas a otros magistrados.
El portavoz judicial Ed Friedland explicó al medio estadounidense Politico que el caso contra Maduro, así como los demás procedimientos que tramitaba Hellerstein, «serán asignados aleatoriamente a otro juez federal».
¿Qué ocurrirá con el juicio contra Nicolás Maduro?
La muerte de Hellerstein se produce cuando el proceso judicial contra el exmandatario venezolano todavía tiene asuntos pendientes de resolución.
Entre ellos figura el argumento presentado por la defensa de Maduro, que reclama inmunidad por su condición de jefe de Estado extranjero. El magistrado debía pronunciarse sobre esta y otras cuestiones procesales antes de que avanzara el juicio.
La próxima audiencia estaba prevista para el 17 de noviembre de 2026, aunque todavía no se ha informado si esa fecha se mantendrá después de la reasignación del expediente.
El nuevo juez deberá asumir el conocimiento de la causa y resolver los asuntos pendientes conforme al procedimiento judicial estadounidense. La sustitución del magistrado no supone, por sí misma, la anulación de las actuaciones desarrolladas hasta ahora.
Hellerstein dirigía el caso Maduro desde 2020

Alvin Hellerstein estaba al frente del expediente desde marzo de 2020, cuando las autoridades estadounidenses presentaron la acusación original contra Nicolás Maduro.
El proceso se relaciona con presuntos delitos de conspiración de narcoterrorismo, importación de cocaína y conductas vinculadas con armas de fuego.
Tras la captura y el traslado de Maduro a Estados Unidos en enero de 2026, el juez presidió su primera comparecencia ante un tribunal federal de Manhattan. En esa diligencia también compareció Cilia Flores, quien fue incorporada posteriormente a una acusación ampliada. Ambos se declararon no culpables de los cargos formulados en su contra.
Hellerstein conocía el expediente desde hacía más de seis años, por lo que había intervenido en distintas etapas del procedimiento y en el análisis de los argumentos presentados por la Fiscalía y las defensas.
Un juez con trayectoria en casos de alto perfil
Alvin K. Hellerstein nació en Nueva York el 28 de diciembre de 1933 y desarrolló una extensa carrera en el ámbito jurídico estadounidense. Estudió en la Universidad de Columbia y prestó servicio en el Cuerpo de Abogados del Ejército de Estados Unidos entre 1957 y 1960.
Posteriormente, trabajó durante casi cuatro décadas en el bufete Stroock & Stroock & Lavan LLP, donde se especializó en litigios comerciales. En 1998 fue nombrado juez del Distrito Sur de Nueva York por el entonces presidente estadounidense Bill Clinton.
Desde 2011 ejercía como juez sénior, una condición que le permitía continuar desempeñando funciones judiciales con una carga de trabajo reducida. Durante su trayectoria estuvo a cargo de procesos de gran repercusión, incluidos litigios derivados de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.
También conoció causas relacionadas con altos ejecutivos financieros y exfuncionarios venezolanos, entre ellos Hugo «El Pollo» Carvajal.
El proceso contra Maduro queda a la espera de un nuevo magistrado
La muerte del juez ocurre en una etapa relevante para el caso contra Nicolás Maduro y Cilia Flores, especialmente por las cuestiones jurídicas que aún deben resolverse antes del juicio.
El sistema judicial federal estadounidense deberá designar, mediante un procedimiento de asignación aleatoria, al magistrado que continuará con el expediente. Por ahora, no se ha anunciado quién asumirá el caso ni si el cambio afectará el calendario de audiencias.
La siguiente diligencia está programada para el 17 de noviembre, mientras la defensa de Maduro mantiene pendiente su petición de reconocimiento de inmunidad.

