El presidente Daniel Noboa reformó el decreto ejecutivo 576 con el cual creó el Bono Incentivo Emprende. El objetivo, de acuerdo con el mandatario, es ampliar la cobertura de ese beneficio económico de USD 1.000 destinado a emprendedores y pequeños negocios.
La ayuda, implementada en marzo de este año para apoyar la reactivación económica tras la temporada invernal, ya había sido flexibilizada en abril para atender a actividades perjudicadas por distintas causas. Ahora, el Gobierno dispuso nuevas condiciones que permitirán llegar a un mayor número de beneficiarios.
Con la modificación, las personas cuya afectación haya sido verificada en territorio por funcionarios del Ministerio de Producción no deberán cumplir dos exigencias que antes eran indispensables:
- Estar inscritos en la Economía Popular y Solidaria (EPS), ya sea bajo el RIMPE, en el Registro Único de Actores de la EPS (RUEPS) o como organización reconocida por la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria.
- Presentar una manifestación formal de requerir la ayuda por perjuicios en su actividad económica.
En estos casos, la única condición será no recibir transferencias monetarias del Ministerio de Desarrollo Humano (MDH) —antes Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES)—.
El Ministerio de Producción será responsable de emitir los listados oficiales de beneficiarios validados en territorio, que luego serán remitidos al MDH para la ejecución de los pagos.
Alcance del programa
Según declaraciones de Irene Vélez, secretaria de Comunicación, el 26 de septiembre pasado, el Ejecutivo prevé que el bono llegue a 150 000 personas. Los interesados pueden acudir a las oficinas del MDH o a las Gobernaciones provinciales para obtener información sobre el proceso.
Con esta ampliación, el Gobierno busca fortalecer el tejido productivo y brindar un alivio inmediato a los emprendedores y comerciantes que enfrentan dificultades para sostener sus negocios.




