Cerca de 300 personas, entre pacientes renales, familiares y trabajadores de cinco centros de diálisis, se concentraron este miércoles frente al edificio Zarzuela del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), ubicado en la calle 9 de Octubre, en el norte de Quito.
A la voz de “sin diálisis no hay vida” los manifestantes exigieron al IESS el pago inmediato de la deuda pendiente con las prestadoras del servicio de diálisis; y advirtieron que la falta de recursos económicos compromete la continuidad de los tratamientos de hemodiálisis y pone en riesgo la vida de cientos de pacientes en todo el país.
Durante la jornada, los asistentes portaron carteles y lanzaron consignas en reclamo al incumplimiento de pagos que, según afirmaron, se mantiene desde hace varios meses, lo que ha afectado la operatividad de las unidades médicas privadas que brindan atención a afiliados del Seguro Social.
Representantes del sector señalaron que, sin una solución urgente, varios centros podrían suspender los tratamientos, dejando a los pacientes sin acceso a una terapia vital que deben recibir tres veces por semana.
Los manifestantes solicitaron una reunión inmediata con las autoridades del IESS para definir un plan de pago y garantizar la continuidad del servicio.




