El Gobierno de Panamá declaró el estado de emergencia nacional este sábado, 10 de octubre, tras el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el país el viernes. La medida permitirá movilizar hasta USD 100 millones para atender los daños en viviendas, escuelas, hospitales y carreteras. El sismo dejó al menos 27 heridos, sin víctimas mortales reportadas.
La decisión fue anunciada después de una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros, en la que las autoridades evaluaron las primeras consecuencias del movimiento sísmico y las necesidades de las comunidades afectadas.
El ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, confirmó la declaratoria de emergencia, mientras que el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, aseguró que el país dispone de recursos para responder a la situación.
Chapman señaló que, de ser necesario, el Gobierno podría recurrir a créditos en condiciones favorables para financiar la reconstrucción. También destacó los ofrecimientos de apoyo de organismos internacionales, entre ellos el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), CAF, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
Terremoto deja 27 heridos y cientos de viviendas afectadas

El balance preliminar de las autoridades panameñas registra al menos 27 personas con heridas leves y alrededor de 300 evacuadas, principalmente en comunidades cercanas al epicentro.
El Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) informó que el terremoto provocó daños en viviendas, establecimientos educativos, hospitales, edificios públicos, iglesias, puentes y carreteras de nueve provincias.
En una primera evaluación, las autoridades identificaron afectaciones en 142 viviendas, cuatro edificios residenciales, 188 centros escolares, 20 instalaciones sanitarias, 26 edificios gubernamentales, 13 iglesias, siete hoteles y nueve puentes.
Posteriormente, durante la presentación de la declaratoria de emergencia, el Gobierno informó que se habían inspeccionado 426 viviendas con daños de distinta gravedad. En esos inmuebles residen aproximadamente 2.130 personas.
Más de 400 centros educativos presentan daños

El ministro de Educación, Ventura Vega, informó que 419 establecimientos educativos presentan afectaciones relacionadas con el terremoto.
Las autoridades educativas evalúan las condiciones de seguridad de las instalaciones antes de determinar en qué regiones podrán retomarse las clases el lunes 12 de octubre.
El Gobierno también contempla la reparación o reconstrucción de viviendas que sufrieron daños graves, así como la asistencia a las familias que no pueden regresar a sus hogares.
Tonosí permanece afectado por daños en carreteras
Las provincias de Herrera, Los Santos y Veraguas concentran parte de las evaluaciones por su cercanía al epicentro del terremoto. Tonosí, una de las localidades más próximas al punto donde se originó el movimiento, quedó incomunicada por vía terrestre debido a daños en la infraestructura vial.
Las autoridades han logrado llegar a la zona mediante transporte aéreo para atender a la población y evaluar las afectaciones. El ministro de Obras Públicas, José Luis Andrade, informó que se trabaja en la rehabilitación de las carreteras, incluida la vía hacia Tonosí, con el objetivo de permitir inicialmente el tránsito de vehículos livianos.
En la provincia de Los Santos, unas 300 personas de una comunidad costera fueron evacuadas hacia una zona más elevada ante el incremento del nivel del mar. Además, cinco comunidades permanecen incomunicadas por daños en puentes, carreteras y deslizamientos.
Colapsan estructuras en la provincia de Coclé

En Coclé, una de las provincias afectadas, el terremoto ocasionó daños en viviendas, hoteles, centros educativos y edificios públicos. Uno de los hechos más visibles fue el colapso de una de las torres de la catedral de San Juan Bautista, en Penonomé.
También se derrumbó una sección del edificio de la Gobernación de Coclé, mientras otra parte de la estructura presentó grietas. Según los reportes preliminares, en esta provincia se registraron 17 personas con lesiones menores y varias familias tuvieron que trasladarse a un albergue.
El movimiento sísmico ocurrió a las 12:56, hora local, del viernes 9 de octubre. De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), tuvo una magnitud de 7,7, una profundidad de 10 kilómetros y su epicentro se ubicó a unos 12 kilómetros de Tonosí.
Por su parte, el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá reportó una magnitud de 7,5 y una profundidad de 4 kilómetros. Después del terremoto se registraron más de un centenar de réplicas, mientras los organismos de emergencia continuaban las evaluaciones.
Fuente: EFE




